Prof. Don Antonio González (1917-2002), Fundador del Instituto Universitario de Bio-Orgánica Antonio González, en su despacho con la Dra. Isabel López Bazzocchi“

“Estudiantes y doctorandos son los protagonistas de nuestros proyectos de investigación”

 

Dra. Isabel López Bazzocchi

Investigadora principal del grupo Quimioplan del Instituto Universitario de Bioorgánica Antonio González de la Universidad de La Laguna

 

 

El grupo de investigación en Productos Naturales Bioactivos (Quimioplan) de la Universidad de La Laguna lleva casi veinte años realizando estudios en este ámbito que le han convertido en una referencia internacional. Para conocer en qué consiste su labor, hablamos con su directora, la Dra. Isabel López Bazzocchi.

¿Cuáles fueron los orígenes del grupo?

Cuando acabé mi licenciatura en Farmacia, en 1981, tuve mi primer contacto con la investigación química de productos naturales gracias a uno de mis profesores, el Dr. Ángel Gutiérrez Ravelo, y decidí hacer mi tesina sobre este área de conocimiento. Posteriormente tuve el honor de que el Dr. Antonio González González fuese mi director de tesis e hice que mi curiosidad por la química de los productos naturales se convirtiera en una pasión. El grupo en sí, aunque ya se trabajaba antes en este campo, se creó en el año 2000 a raíz de recibir la financiación para un proyecto impulsado por el Ministerio de Educación y Ciencia.

 

¿En qué consiste el trabajo de Quimioplan?

Trabajamos investigando en el desarrollo de nuevas entidades químicas basadas en productos naturales con potencial terapéutico y con posibilidad para ser empleadas en otras áreas. Nos centramos sobre todo en especies vegetales de uso en la medicina tradicional porque ofrecen una cierta garantía de aplicación en medicina o en agricultura. El reto es aislar metabolitos secundarios de las plantas que luego puedan convertirse en estructuras privilegiadas. Para que la gente lo entienda, se trata de compuestos que poseen las plantas para defenderse de patógenos herbíboros o insectos e incluso para comunicarse entre ellas. Se aíslan y elucidan sus estructuras  para realizar evaluaciones biológicas que permitan conocer posibles aplicaciones.

 

¿Cuál es la estructura del grupo?

Quimioplan cuenta en su equipo con dos profesores titulares (Ignacio Antonio Jiménez Díaz y Laila Moujir) y con la Dra. Carolina Pérez Reyes, que cuenta con un contrato Agustín de Betancourt impulsado por la universidad y el Cabildo de Tenerife. Además, mantenemos colaboraciones frecuentes con investigadores de otras universidades, muchos de los cuales se formaron aquí. Es el caso, por ejemplo, del Dr. Marvin Núñez, de la Universidad de El Salvador. En este sentido, es importante destacar la relación que nuestro grupo mantiene con diversos investigadores latinoamericanos. Una relación que se cimentó a partir de los antiguos programas y becas MAEC que permitieron a estudiantes de diversos países de la zona venir a formarse aquí. No solo hemos mantenido esa relación, sino que muchos de esos doctorandos impulsaron y crearon grupos de investigación en sus países de origen. Grupos con los que trabajamos a menudo.

Algunos doctorandos formados en nuestro grupo de investigación

¿En qué están trabajando ahora?

Hoy en día tenemos en marcha proyectos con plantas canarias y plantas de Latinoamérica. En el primer caso, realizado en colaboración con la Dra Javid de la Universidad de Huddersfield, en el Reino Unido, aislamos compuestos del esqueleto de lactona esteroidal para realizar ensayos in vitro frente a un tipo concreto de cáncer de ovario. También hemos hecho una quimioteca de modificaciones estructurales son silicio que permiten mejorar las propiedades farmacológicas de la molécula.

En cuanto al segundo proyecto, trabajamos en colaboración con el grupo del Dr. Marvin Núñez de la Universidad de El Salvador y con el Dr. Basilio Valladares, del Instituto Universitario de Enfermedades Tropicales y Salud Pública de Canarias. En este caso, el proyecto trata de estudios sobre una planta de origen salvadoreño y su posible aplicación como antiparasitaria y en el tratamiento de leishmaniasis y tripanosomiasis.

 

¿Hablamos siempre de aplicaciones terapéuticas o médicas?

No. Es cierto que muchos de nuestros trabajos van en esa dirección. De hecho, los productos naturales son una fuente inagotable de compuestos que han sido el origen de multitud de fármacos. Sin embargo, también tienen otras aplicaciones. Un ejemplo de ello es el proyecto que acabamos de presentar a la convocatoria de Interreg, un programa de cooperación transfronteriza y transnacional financiado con Fondos Feder. Se trata de la investigación para lograr insecticidas biorracionales a partir de plantas que sean una alternativa a los productos sintéticos, tanto en eficacia como en sostenibilidad. Para ello contamos con el apoyo no solo de nuestro equipo, sino también de los estudiantes y los doctorandos, que son los verdaderos protagonistas de cada proyecto que abordamos.

 

¿Quién es el destinatario del resultado de sus investigaciones?

La nuestra es investigación básica que sirve como base a otros investigadores. A lo largo de estos años hemos publicado más de un centenar de artículos en prestigiosas publicaciones internacionales, logrando un índice H de visibilidad de esos trabajos. Además, tanto el Dr. Jiménez como yo misma figuramos entre los 40 investigadores más reconocidos en las islas por nuestro trabajo.

 

¿Cuáles son los retos de futuro del grupo?

Por un lado, seguir trabajando para ofrecer soluciones a partir de los productos naturales. En este sentido, el proyecto Interreg es una gran esperanza para cultivos que, como la patata, el tomate o la vid, están expuestos a plagas o parásitos. Por otra parte, uno de los principales problemas a los que nos enfrentamos los investigadores en España, además de la falta de financiación, es la dificultad para encontrar nuevo personal. Los grupos de investigación tiene plantillas que van envejeciendo y que, si no se renuevan, generarán un desfase generacional y finalmente la desaparición de algunas líneas de investigación. Debemos ser capaces de lograr que se destinen más recursos económicos a la investigación, porque no podemos perder un activo como este.

La Dra Isabel L. Bazzocchi y el M.Sc. Vito Alessandro Taddeo, durante su visita a la Universidad de El Salvador (2018) para impartir un curso de especialización organizado por el Dr Marvin J. Núñez y la M.Sc. Morena L. Martínez

Compartir