Macmillan Education

19 Jun, 2018 | Educación, Excelencia Empresarial junio 2018

“La innovación es fundamental en la educación”

 

Marta Martínez

Directora general de Macmillan Education España
y Europa occidental

 

Con 175 años de experiencia en educación, los manuales de Macmillan han evolucionado hasta encontrar su complemento ideal en los contenidos digitales. La nueva apuesta de la multinacional son los servicios relacionados con la calidad de la enseñanza. Los primeros, relacionados con la formación del profesorado, la robótica y la prevención del acoso escolar, ya triunfan en los centros educativos. Nos lo explica su directora general en España y Europa occidental, Marta Martínez.

 

 

¿Qué aspecto destaca de la labor de Macmillan?

Llegué aquí hace seis años y lo que percibí desde el principio fue la pasión por la educación, que está en la esencia de la compañía. Le damos mucha importancia a estar cerca del docente y de la institución, con vocación no sólo por enseñar, sino por preparar a los estudiantes para la vida, para su desarrollo personal y profesional. Lo que transforma una sociedad es la educación, y Macmillan le da mucha importancia a la educación basada en valores y en principios como respeto, diversidad y trabajo cooperativo. El mundo va cambiando, es más complejo y global, pero esa base no cambia, por mucho que innoves.

 

En 175 años la educación ha cambiado mucho.

Macmillan en España tiene 30 años pero, cuando nació, empezó dedicándose al mundo de la literatura. Después se empezaron a desarrollar otras actividades muy relacionadas con la investigación, como una revista que con el tiempo se convirtió en Nature. Luego llegó la educación, que es el tercer pilar del grupo. En 175 años la educación ha cambiado, pero lo principal es que hoy tenemos presencia en más de cien países y nos adaptamos a cada uno; hay cosas comunes pero lo más importante es adaptarte a las necesidades y a la situación de cada uno, aunque lo más importante de todo es la metodología que hay detrás. La característica principal es estar siempre cerca de la comunidad educativa.

 

¿Qué actividades hacen en España?

Aquí estamos enfocados 100% en el mundo de la educación. Nuestra principal actividad siempre ha estado relacionada con el inglés, no sólo como enseñanza de una nueva lengua sino como un vehículo para enseñar otros contenidos en educación bilingüe. Desarrollamos contenidos didácticos tanto para alumnos como para profesores, y los reforzamos con actividades interactivas digitales para que el estudiante aprenda de forma diferente, en el centro y en casa, involucrando incluso a los padres. Hacemos lo mismo en alemán, francés y formación profesional. A raíz de nuestra labor de investigación, hemos empezado a desarrollar otras áreas, siempre relacionadas con la educación. Uno de nuestros principales retos es dar respuesta a las necesidades que están surgiendo tanto en el mundo educativo como en la sociedad. Por eso empezamos a desarrollar otros servicios, siempre relacionados con la comunidad educativa. La innovación es fundamental, no podemos quedarnos apalancados en el pasado.

 

¿Qué tipo de servicios?

Son servicios importantes para los centros, como Plexus, que es una plataforma de formación para los docentes. Su gran ventaja es que el primer paso es hacer un perfil competencial del docente. Esto permite a los directores de los centros tener un perfil detallado para poder establecer las necesidades de formación de cada uno. Ya no es una formación genérica sino personalizada y muy práctica.

 

¿Son servicios para el profesorado?

No siempre. Una de nuestras novedades este año ha sido bMaker, una solución integral para la enseñanza de robótica y programación, que se han convertido en una pieza clave de la educación. Es una plataforma digital, interactiva y basada en proyectos; en vez de utilizar un manual de instrucciones donde el niño ejecuta los pasos que le están organizando, él mismo va creando la tecnología, y la plataforma es un medio y no un fin, fomenta la creatividad y el trabajo colaborativo. Los centros donde lo hemos empezado a implantar nos transmiten mensajes muy positivos. Consideran que es una solución única, muy diferente a las que había hasta ahora. Sobre todo valoran que es muy flexible, que da soluciones tanto de gestión del aula como de hardware y software, con kits para trabajar. Aquí es muy importante el acompañamiento que hacemos a los centros para facilitar al docente la gestión y enseñanza de esta nueva materia.

 

¿Qué otros servicios han creado?

Otro servicio muy importante es KiVa, nuestro programa contra el acoso escolar. Está muy enfocado a toda la comunidad educativa: centro, profesores, padres y alumnos. Creo que todos somos conscientes del problema y las consecuencias del acoso escolar, que, según Save The Children, afecta a un 10% de los niños. Buscando qué soluciones había, entramos en contacto con la universidad de Turku, que había desarrollado un programa que le encargó el gobierno de Finlandia hace más de diez años, y se puso en marcha en todas las escuelas del país. Hoy tenemos estudios contrastados y con resultados, publicados en revistas científicas, sobre cómo se consiguió prevenir el problema y casi erradicarlo. El año pasado firmamos la exclusiva para traerlo a España.

 

¿Cuál es el secreto de KiVa?

Lo principal es cómo actúa, porque siempre pensamos en el acosador y el acosado, pero este programa se centra en el entorno, que tiene mucha más importancia de cara a actuar. Al final, todos los que están alrededor pueden ejercer una influencia y una no tolerancia ante cualquier comportamiento de acoso. Se involucra a los niños, a los padres, a los profesores y a los directores, se centra en actividades para prevenir y erradicar, y nosotros hacemos una labor de seguimiento. Tenemos un equipo que fue a Turku para formarse y certificarse antes de poder implantar el programa en España. Ahora nos lo piden los ayuntamientos para implantarlo en todos los colegios públicos. Uno de los resultados más llamativos después de implementarlo en todos los colegios de Finlandia fue la percepción que los alumnos tenían del colegio, la sensación de bienestar; habían mejorado también los resultados académicos e incluso se veían consecuencias de cara a la sociedad, porque las personas que han sufrido algún tipo de acoso durante su vida escolar padecen consecuencias luego en su vida personal y profesional. Programas como éste van en línea con nuestra idea de posicionar a Macmillan no sólo como una editorial sino como una empresa de servicios educativos, y convertirnos en un referente en la comunidad educativa.