El fundador de FRP junto al equipo comercial de la marca Mamá Lola

“Con La Strada y Mamá Lola hemos aportado un buen producto a los mercados”

 

Francisco Ricardo Pomares

Propietario y fundador de FRP

 

Nacido en Elche, cuna del calzado español, Francisco Ricardo Pomares parecía predestinado a seguir la tradición familiar. Y así fue aunque, en lugar de la fabricación, él se decantó por la venta. Trabajó desde los 18 años en grandes empresas del sector, y llegó a ser jefe de ventas, hasta que en 1976 fundó su propia compañía, una agencia de compra internacional que con los años ha creado marcas de calzado de gran éxito internacional, como La Strada y Mamá Lola.

 

¿Qué queda del FRP que creó hace 38 años?

Nuestro origen fue como agentes de compra internacional y mantenemos esta actividad, representamos a firmas internacionales que compran calzado en España y en el extranjero. Les facilitamos todo el proceso, desde el diseño o la búsqueda del producto al seguimiento y la facturación; nos dicen lo que necesitan y nosotros lo gestionamos todo. Si una empresa como El Corte Inglés quiere comprar zapatos en Vietnam, necesita una oficina como la nuestra, somos un broker del calzado. Por ejemplo, llevamos desde el primer día la producción de una empresa de Los Ángeles que fabrica zapatos para estudios de Hollywood. Procuramos, antes que nada, vender producto español, porque somos españoles y queremos España, pero tenemos que reconocer que hoy día en Oriente existen fábricas muy profesionales, muy buenas y que hacen zapatos que aquí no se podrían hacer.

 

¿Se ha perdido tradición en la industria del calzado español?

Se ha perdido porque mucha gente se ha ido allí, aunque luego han vuelto porque si calculas, en China te sale a lo mejor un 20% menos pero luego tienes que ponerle el flete, la aduana, traerlo, pagarlo por adelantado, y no te compensa, por cuatro o cinco euros más no te complicas la vida y lo haces en España.

 

¿Qué ha aportado FRP al mundo del calzado?

Hemos aportado marcas interesantes, como La Strada, Mamá Lola y Jeffrey Campbell, la más importante que tenemos, que es un boom a nivel mundial. También hemos aportado buen producto a los mercados, sobre todo a España.

 

¿Cómo tomó la decisión de crear una marca propia?

Llevábamos diez años trabajando con un cliente holandés y en 1995 decidimos crear La Strada con él. La marca fue creciendo hasta que en 2002, viendo el éxito que tenía, decidimos traerla a España. Es zapato de moda clásica joven con estilo, desenfadada, con mucho color, moderna pero no agresiva, elegante, de muy buena calidad y a un precio muy asequible. La compradora de La Strada es, sobre todo, una mujer sofisticada entre los 18 y los 50 años. Son zapatos que combinan muy bien con todo tipo de ropa. Puedes encontrar desde un salón básico hasta una plataforma, y ahora tenemos muchos sneakers, porque están de moda.

 

¿Dónde se diseña y dónde se produce la marca?

El diseño se hace en Holanda, y producimos algunos modelos en Oriente y otros en España. En Oriente hay más posibilidades y el precio sigue siendo competitivo. En España hay menos posibilidades y lamentablemente es más lenta en producción y muestras. La calidad es muy alta y somos de las pocas marcas producidas en China que estamos en las mejores tiendas de gama media alta de España y Europa, incluido El Corte Inglés.

Fco. Ricardo Pomares con el equipo de La Strada en la reciente edición de Momad Shoes celebrada en Ifema

¿Cuál es el rango de precios?

Estamos dentro de un cuadro de precio estándar competitivo, no somos baratos ni caros. Nuestro precio medio es entre 50 y 60 euros. Quizá, de las líneas producidas en Oriente, somos de los más caros, pero también de los de más calidad. Por ejemplo, todos nuestros forros y plantas son en piel, aunque el corte, la parte exterior, es sintético, pero tienes que ser muy experto para poderlo identificar, es una imitación perfecta. Entre las marcas que importan, en cuestión de imagen y calidad, seríamos una de las tres primeras.

 

¿Qué objetivos se marca La Strada para las próximas temporadas?

Movemos al año dos millones de pares, de los cuales unos 250.000 se venden en España y Portugal, que es de lo que nos encargamos nosotros. Nuestro objetivo es seguir estando en el mercado y seguir aportando un producto bueno, competitivo y de moda. Mantener una marca en primera línea durante tantos años seguidos es muy difícil, tienes que tener detrás un buen producto y un buen servicio.

 

¿Y cómo surgió la marca Mamá Lola?

Mamá Lola nació hace sólo dos años, como bien sabes llevamos mucho tiempo en el calzado y decidimos hacer algo con un aire más juvenil y cómodo. Nuestro primer modelo fue un éxito y poco a poco fuimos ampliando nuestra colección. Es una marca joven para chicas entre 14 y 30 años, aunque también las hay mayores. Son clientas a las que les gustan las plataformas, al mismo tiempo que comodidad, porque tienen planta confort. Es como llevar un zapato plano pero en altura, porque son cuñas rectas o plataformas. Lo que las caracteriza es que siempre van forradas en yute, y el resto es todo piel. Es un híbrido entre un zapato cómodo y una alpargata. Los diseños son sencillos, y nos inspiramos mucho hablando con las jóvenes, es muy importante saber escuchar a tu público.

 

¿En qué mercados se vende Mamá Lola?

Diseñamos y fabricamos en Elche, con una producción anual de 100.000 pares. Hay mucho camino por recorrer porque está en los comienzos. Cataluña supone el 50% de las ventas nacionales. También se vende en el sur de Europa, sobre todo Italia y Grecia, es un producto muy mediterráneo. Cualquier firma de zapatería que logre vender en Italia es que tiene un buen producto. En Mamá Lola también es muy importante la venta online, en torno al 30%, lo que requiere mucha inversión en redes sociales. Las marcas tienes que apoyarlas desde que nacen, son como bebés.

 

¿Cuál es el rango de precios?

En verano estamos entre 79 y 99 euros, en invierno de 89 a 110. Son precios competitivos, especialmente en el tipo de tiendas que estamos, de nivel medio alto.

 

¿Qué define las próximas colecciones?

Proponemos tendencias jóvenes con plataformas, sin salirnos de nuestro toque, con yutes agresivos y colores veraniegos, pero sin pasarnos, porque los colores más chillones hacen escaparate, pero la gente no los compra. Nos movemos en colores tierra, blanco sucio y metalizados, que tienen muy buenas ventas, y en esta colección hemos metido muchos adornos de metal.

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