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Verjas sensorizadas:
un nuevo concepto de seguridad, un nuevo concepto
de tranquilidad
En el mundo de la seguridad se han perfeccionado mucho
los sistemas de
detección de intrusión así como
los sistemas de transmisión de la información
a las centrales de alarma. Sin embargo, sorprendentemente
las verjas, vallas y puertas se han considerado siempre
elementos pasivos. Nuestras verjas, vallas y puertas,
están equipadas con sensores que detectan y
previenen la intrusión, quedando nuestra propiedad
(hogar, negocio, industria) en una situación
muy eficaz en cuanto a prevención.
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La seguridad en los últimos tiempos se está
convirtiendo en uno de los problemas más importantes
de los países desarrollados.
Nos encontramos con leyes muy permisivas que los delincuentes
no temen y los cuerpos de seguridad no tienen capacidad
de respuesta lo suficientemente rápidas como
para impedir los delitos contra la propiedad. Partiendo
de esta situación, en la empresa Proservis
se pusieron a trabajar para desarrollar un nuevo sistema
de prevención de robo o intrusión que
fuese efectivo y fiable, precisamente en los lugares
más vulnerables de una vivienda: las puertas
y las ventanas.
Barrotes sensorizados
Las verjas, puertas y vallas fabricados mediante el
sistema de barrotes sensorizados que propone Proservis,
no sólo constituyen una barrera física
en sí mismas, sino que además al estar
dotadas con sensores electrónicos, hacen saltar
una alarma cuando detectan cualquier manipulación
en su estructura: sólo 2,5 mm de deformación
en cualquiera de los barrotes o el intento de cortarlos
es suficiente para activarla. Unos sistemas de alarma
que además se pueden enrutar a un teléfono,
a la policía, a un encendido de focos automático...
La efectividad de este innovador sistema de protección
de Proservis se basa fundamentalmente en que permite
la detección del intruso cuando todavía
se encuentra en el exterior de la zona protegida,
lo que aporta no sólo tiempo de reacción
y prevención, sino que también puede
conseguir por sí solo la disuasión,
dado que las verjas activan los sistemas de alarma
de la vivienda antes de que los intrusos consigan
invadirla.
Las verjas o puertas sensorizadas cuentan con múltiples
aplicaciones, tanto en el sector residencial como
en el industrial, siempre con una función fundamental:
prevenir el robo o la intrusión. También
en las casetas de obra, donde se suele hurtar maquinaria
de trabajo, a menudo objetivo de los delincuentes.
La instalación de verjas sensorizadas en las
obras permite detectar los intentos de intrusión
a tiempo, antes de que la barrera física que
representa la verja sea franqueada, avisando al vigilante
de la obra con tiempo suficiente para poder actuar
y frustrar la intrusión y, por tanto, el robo.
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