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Desde el inicio de su actividad y, con independencia
de sus propósitos de posicionamiento como líder
de su mercado, el principio fundamental que ha inspirado
siempre la gestión de TASA ha sido el de diferenciarse
en su sector por ofrecer un servicio basado, fundamentalmente,
en la calidad del trabajo desarrollado.

La trayectoria de TASA ha venido marcada por la mejora
y perfeccionamiento de sus principios organizativos,
tratando siempre de potenciar el papel de la empresa
frente al tasador en su concepción individualizada,
así como en la identificación de todas
las personas que trabajan en la entidad con los principios
empresariales y, especialmente, los que hacen referencia
a aspectos de calidad y satisfacción del cliente.
El respaldo de una potente infraestructura
La red de tasadores adscrita a TASA está compuesta
actualmente por más de un centenar de técnicos
especializados en las distintas materias susceptibles
de aplicación a la valoración. Con independencia
de la red externa, la empresa cuenta con un importante
equipo que asume las funciones de revisión
y control de todos los informes de tasación
que se realizan.
Respecto a los medios técnicos, TASA siempre
ha apostado por disponer de aplicaciones de software
propio que recogiesen todas sus necesidades de gestión,
con una continua apuesta de incorporar en todo momento
las más novedosas tecnologías. También
cuenta la empresa con un departamento estadístico,
encargado de coordinar la realización de todos
los estudios de mercado inmobiliario que, con carácter
de continuidad, realiza la entidad.
La calidad como premisa
Desde el año 2000, TASA dispone del certificado
de calidad AENOR, acogido a la norma ISO 9001, revisado
y adaptado a la nueva norma ISO 9002, en el año
2003.
Tratar de diferenciarse de la competencia en términos
de calidad ha sido siempre objetivo prioritario de
TASA. Una característica que abarca aspectos
tales como un alto grado en la formación de
la red tasadora; rapidez y agilidad en la prestación
del servicio y, en la actualidad, en la oferta de
valores añadidos a la clientela, como la realización
de estudios de mercado del sector inmobiliario. Dichos
estudios consisten fundamentalmente en el análisis
de la actividad y de los precios del mercado de la
vivienda nueva, mediante el estudio de las distintas
promociones inmobiliarias en construcción que
se desarrollan en los municipios de que se trate.
Recientemente, TASA ha creado además un departamento
especializado en el estudio de la viabilidad de desarrollos
urbanísticos. Su finalidad fundamental es el
análisis de terrenos relativos a su adecuación
a posibles proyectos urbanísticos presentes
o futuros.
Mirando al futuro
Desde el punto de vista geográfico, el mercado
tradicional de TASA se sitúa en la Comunidad
Andaluza, aunque sus objetivos futuros pasan por una
expansión que, este año, podrá
ya abarcar la Comunidad de Madrid, Extremadura y el
Levante Peninsular. Desde el punto de vista de la
clientela, si bien es cierto que las entidades financieras
tienen en TASA un peso específico, hoy la cartera
de clientes de la empresa empieza a diversificarse
con la entrada en otros nichos de mercado, tales como
Administraciones Públicas, sectores empresariales
y un mercado de particulares con un sensible desarrollo,
motivado por un incremento de la cultura de la necesidad
de valoración.
Además de la conquista de nuevos mercados,
las principales metas de futuro de TASA se definen
en dos actuaciones fundamentales. Respecto a las entidades
financieras, tras un periodo de años en los
que se ha apostado fundamentalmente por potenciar
aspectos organizativos y de funcionamiento, ahora
el objetivo es potenciar aspectos comerciales para
incrementar la cuota de mercado en dicho sector. En
lo que se refiere a otro tipo de clientela, la apuesta
de TASA es clara por seguir incrementando su cartera.
Actualmente la empresa está en una fase de
planificación y formación de equipos
para asumir una nueva vía de actuación
definida por la participación en los requisitos
impuestos en la nueva normativa contable aplicable
al sector empresarial.
Desde la dirección de TASA, su sector se percibe
muy cambiante en los últimos años, consecuencia
de la necesidad de adaptación a las modificaciones
de normativas emanadas del Banco de España
y Ministerio de Economía; y por la fuerte autorregulación
que las condiciones del mercado han impuesto. Es necesario,
se apunta, “defender la importancia de las sociedades
de tasación, ya que nadie mejor que este colectivo
para ofrecer seguridad, solvencia y garantía
en la realización de las valoraciones”.
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