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El color está presente de forma constante
en nuestra vida. Todos lo percibimos, pero no somos
capaces de definirlo de una forma objetiva y universal.
Así como sí podemos explicar de forma
concreta el tamaño de algo, o su peso, cuando
debemos describir el color nos encontramos con una
gran carencia expresiva. Este hecho nos dificulta
la vida cotidiana, estando obligados a llevar con
nosotros muestras del color que queremos para dar
con su mismo tono, perdiendo tiempo y energía
y, muchas veces, dinero.
En el caso de las empresas, este dinero, tiempo y
energía perdidos se multiplican. En todos los
ámbitos el color y la correcta comunicación
del mismo se transforman en una cuestión vital.
Sectores tan dispares como el arte, la construcción,
la industria, el comercio, el derecho, las patentes,
la enseñanza, la medicina, la informática
o la alimentación necesitan diariamente comunicarse
con clientes y proveedores transmitiendo la mayoría
de las veces información relativa al color,
momento en el que sufren numerosos equívocos
y aproximaciones inadecuadas.
El Método Santana termina con la incertidumbre
en la que está sumida la comunicación
del color. Mediante un sistema científico que
tiene en cuenta por primera vez la fisiología
del ojo humano a la hora de medir el color, el Método
Santana permite definir hasta 360 billones de colores
con un simple código numérico. Este
Método revolucionario fue creado por Jaime
Santana Pomares, y surgió como resultado de
30 años de investigaciones sobre la ciencia
del color para dar respuesta a la necesidad de crear
un léxico único y universal del color.
Este descubrimiento ha recibido numerosos premios
de la comunidad científica internacional, habiendo
sido Jaime Santana, incluso, propuesto para el Premio
Nobel de Física.
El círculo de color
El Método Santana coloca todos los colores
en un círculo, utilizando simbólicamente
los grados de arco para representar el nombre de los
colores en un lenguaje común en todos los idiomas.
Así pues, cada color tiene una cifra numérica
asignada en grados, llegando mediante los decimales
a nombrar 360 billones de colores. A parte, se han
desarrollado dos unidades de medida para definir la
claridad (medida SANT) y oscuridad (medida TANS) intrínseca
de los colores. La medida SANT más alta es
22, que indica la máxima claridad, la que tiene
el color blanco, y se utiliza juntamente con el número
de grado para indicar el nivel de claridad del color.
Por ejemplo, el grado 0 es el negro. Si decimos “grado
0 y 13,2 unidades SANT” nos referimos al gris
plomo, y si en lugar de ello decimos “grado
0 y 21,4 unidades SANT” estaremos hablando de
gris perla. El grado angular representa el nombre
del color y la unidad SANT define su claridad, cuanto
mayor sea la unidad SANT, más claro será
dicho color.
Todos estos números, lejos de haber sido elegidos
al azar, responden a estudiadas fórmulas matemáticas
a partir de determinar la cantidad de energía
luminosa que el ojo recibe en sus tres campos de células
fotorreceptoras de la retina.
El Método y su praxis
Jaime Santana ha publicado ya 9 libros acerca del
Método Santana, además de crear tablas
de aplicación manual para que puedan ser utilizadas
de manera cotidiana, con la voluntad que el método
se extienda mundialmente y se convierta en el léxico
universal del color común. Así pues,
la idea es que cada hogar disponga de una tabla del
Método Santana tal como suele tener de una
báscula o de una cinta métrica.
La informática también juega un importante
papel en el Método Santana, habiéndose
creado ya 3 versiones del programa informático.
La versión 0.44 está pensada para la
enseñanza y la decoración; la versión
0.55 ya es semiprofesional y, finalmente, la versión
0.66 es científica y dispone de conversión
de sistemas.
Diversos colectivos profesionales como arquitectos,
diseñadores, decoradores o artistas gráficos
lo llevan utilizando con éxito desde hace tiempo.
Además, ya se están desarrollando aplicaciones
para todos los periféricos de informática,
como plotters e impresoras.
Hace cinco años que se imparten cursos sobre
el Método para profesores en el CEFIRE de Alicante,
subvencionados por la Generalitat Valenciana. Hoy
en día, ya hay 82 profesores capacitados para
transmitir los conocimientos del color en la terminología
del Método, los cuales impartirán la
enseñanza en universidades, centros de formación
profesional y allí dónde sean requeridos.
Según asegura Jaime Santana, “todo el
mundo tiene derecho a conocer el lenguaje de la aplicación
del color con independencia de su edad y conocimientos
académicos”.
Ya se utiliza
Como se puede comprobar, en grandes edificios tales
como el nuevo aeropuerto de Madrid, urbanizaciones
de nueva construcción, y restauración
de edificios antiguos, ya se viene utilizando el color
del Método.
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