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Los inicios
En el sector, y en los primeros años de vida
de BRUTUS, aparecen varios problemas fundamentales:
escasez y dificultades con el personal, que además
de poco formado en general, resulta muy caro y es
difícil de encontrar, además de la existencia
de bolsas importantes de la llamada “pérdida
desconocida” o robo, la dificultad de encontrar
locales adecuados, el crecimiento de la competencia....etc.,
etc.
Sin embargo, todo ello no amedrentó al impulsor
de BRUTUS, quien está convencido también
de que el hecho DIFERENCIAL es fundamental. “Para
triunfar es imprescindible ser DISTINTOS, además
de divertidos y de máxima calidad”, con
esta idea nace finalmente BRUTUS.
El GIGANTISMO, su rasgo diferencial
En BRUTUS “queremos algo distinto y optamos
por el GIGANTISMO, todo en BRUTUS es desmesurado.
Las hamburguesas son GIGANTES, los perritos calientes
también, el pincho moruno mide medio metro,
el tradicional Sándwich, cuarenta centímetros
y todo así, hasta las cuarenta o cincuenta
referencias de la carta”, destaca D. Miguel
de Castro, Director General de BRUTUS, quien añade
“la misma originalidad la llevamos a la decoración,
con objetos gigantes. Decidimos dar servicio en la
mesa, así que la decoración se piensa
para que puedan encontrarse bien al menos tres generaciones,
el abuelo, el hijo y el nieto, que puedan convivir
el ejecutivo de cuello blanco y el chaval a la última
moda. De hecho, más del 35% de los clientes
de BRUTUS superan los 35 años”.
Flexibilidad horaria para un personal motivado
El horario de apertura al público de BRUTUS
se limita, abriendo a las 20h y cerrando hacia las
0h o la 01h en fines de semana, Sabados, Domingos
y festivos tambien abren a mediodia. “Esos horarios
permiten más fácilmente motivar a un
personal joven y simpático, como el queremos,
que generalmente estudia y utiliza su trabajo como
complemento para sus necesidades pecuniarias. Este
personal está formado por la Central en la
metodología de trabajo”, nos explica
el Sr. De Castro.
Y es que este personal permite a la red un grado de
flexibilidad, fundamental para la rentabilidad de
BRUTUS, pero impensable en el sector tradicional.
Así, el empleado, con orden y previsión,
por supuesto, trabaja cuando quiere y ello “nos
posibilita el mantener cada día de la semana
el personal adecuado en número, en cada tienda
y teniendo en cuenta todas las circunstancias. En
definitiva, una gestión ultra eficaz del personal
y, además, a su entera satisfacción”,
subraya el Sr. De Castro.
Servicio y Tecnología on-line, claves
En BRUTUS, un cliente tiene que estar servido en tres
minutos, desde que decidió su pedido, y ha
de ser cobrado en uno desde que pidió la cuenta.
¿Cómo conseguirlo?. BRUTUS lo logra
con toda una serie de técnicas que quedan en
el secreto del “saber hacer” y el auxilio
de las últimas técnicas informáticas.
“No vendemos bebidas gigantes, por supuesto,
y tampoco vendemos alcohol, salvo cerveza y sangría.
El objetivo es la rotación de mesas. BRUTUS
no está concebido para las largas tertulias
a los postres o con el café y una copa”,
nos confirma Miguel de Castro.
Para todo ello, el sistema informático de esta
red de franquicias permite trabajar todas las operaciones
del Restaurante en tiempo real y automatizar también
la totalidad de las operaciones. El robo en estas
circunstancias es imposible.
Asimismo, la gestión de BRUTUS se realiza enteramente
en la Central de Madrid, desde donde se facilita al
Franquiciado todos los datos. A estos sistemas se
une el de cámaras de TV. fijas y móviles,
“que nos permiten, ‘on-line’, comprobar
la eficacia y calidad de la operaciones. Todas estas
funciones se realizan desde la Central en Madrid y
se comunican las anormalidades observadas a los Franquiciados.
Las visitas de personal de la Central a los puntos
de venta son también continuas”, nos
explica el Sr. De Castro.
En la variación está el gusto
La carta de BRUTUS está pensada para su correcta
preparación en cocina y en función de
la disparidad de gustos y edades de sus clientes,
con productos de primera calidad, servidos siempre
en raciones GIGANTES, que invitan a venir en grupo
y contribuyen al ambiente festivo, con el máximo
aprovechamiento de mesas.
Por otro lado, esta cadena no sirve a domicilio, si
bien en media, un 20% de la venta es “para llevar”,
con envases adaptados.
En definitiva, “BRUTUS es una bonita historia,
innovadora y que seguirá con mucho trabajo
de reflexión y de innovación continua.
A marzo de 2006, son ya 14 los restaurantes que están
funcionando (entre Madrid, el Levante, Aragón
y Andalucía) y otros diez en obras prueban
nuestro éxito”, concluye diciendo su
Director General.
Una gran dotación de medios para sus
clientes
BRUTUS, un proyecto muy rentable
Un punto de venta BRUTUS típico, tiene unos
200m2, su montaje total cuesta unos 170.000 Euros
(+ / - 28.000.000 millones de las antiguas Ptas.),
factura el primer año unos 500 o 600.000 Euros
y se amortiza en un periodo comprendido entre 12 y
24 meses, siendo perfectamente rentable desde el primer
día.
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