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Con gran tradición en el sector energético
italiano, ERG inició a finales del 1999 una
incursión en el mercado español. Su
actividad no se limita a la producción y distribución
de derivados del petróleo, sino que están
interesados en cualquier modalidad de energía,
como la eléctrica y la eólica.
Con especial incidencia en el arco mediterráneo,
ERG cuenta en la actualidad con más de 120
estaciones de servicio distribuidas por todo el territorio
nacional.
En ellas se ve reflejada la especial filosofía
del grupo, que premia la atención personalizada
al cliente, sin olvidar la alta calidad de sus productos,
siempre presente. La diversificación en sus
actividades no puede ocultar, de todas formas, que
su principal motor es la venta de carburantes, cosa
que realizan mediante dos grandes canales. Por un
lado, su red de estaciones de servicio, que además
de los productos petrolíferos se ocupa de la
venta de Non Oil. Por otro lado, la extra red, donde
compite con los mayores operadores del mercado para
vender carburantes a distribuidores, almacenes fiscales
y estaciones de servicio blancas.
ERG desarrolla también la actividad de gestión
de unas 60 estaciones de servicio a través
de su filial, Gestión Ibérica, que cuenta
con casi 250 personas altamente calificadas y que
pueden ofrecer servicios de máximo nivel.
El principal inconveniente con el que se encuentran
en ERG Petróleos es el alto coste que comporta
la importación de estos productos que deben
ser transportados en barcos de gran capacidad para
que el gasóleo sea distribuido a través
de una determinada masa crítica que todavía
no ha sido alcanzada. Por este motivo, el objetivo
más inmediato e importante de esta compañía
es lograr este nivel mínimo que les permita
importar de manera directa y viable desde el punto
de vista económico de sus productos.
ERG ve en España un mercado con interesantes
posibilidades de desarrollo y encamina sus esfuerzos
hacia la expansión en nuestro país.
Hablamos con Veruska Bucchiarone Directora
Comercial de ERG Petróleos, S.A.
“El cliente que solicita una de nuestras tarjetas
no es nunca un número para nuestra empresa,
sino una persona con nombre y apellidos”
¿Qué motivos les han llevado
a la inclusión del sistema de tarjetas a sus
estaciones de servicio?
Nosotros provenimos de Italia, donde la filosofía
entre la estación de servicio y el cliente
es muy diferente. En España hace falta potenciar
la fidelización del cliente mediante puntos,
regalos, descuentos… mucho màs de cuanto
ocurra en Italia. Consideramos que el hecho de ofrecer
tres modalidades diferenciadas de tarjetas nos acerca
tanto a profesionales como a particulares.
En el catálogo de regalos de la tarjeta
Bonus, su gran mayoría de objetos no están
dirigidos al conductor ¿tiene éxito
esta manera de enfocar los premios?
Por supuesto. El catálogo tiene un extensa
sección femenina, que recibe bastante demanda,
pero el apartado estrella es el que se dirige a los
niños. Pocos padres y madres pueden resistirse
a obtener un capricho para sus hijos, aunque sea una
taza de Winny the Poo. Además, los obsequios
infantiles requieren, en general, menos puntos que
los otros, por lo que resulta una elección
rápida, fácil y muy golosa.
¿Qué otra particularidad destacaría
de sus tarjetas?
El cliente que solicita una de nuestras tarjetas no
es nunca un número para nuestra empresa, sino
una persona con nombre y apellidos, preferencias y
aficiones. El cuestionario que se pasa al solicitante
de la tarjeta pide datos como el número de
hijos, que no es obligatorio facilitar, pero a nosotros
esta información nos sirve para hacerle llegar
ofertas a su medida. Cuando uno de nuestros clientes
nos llama, nunca le pedimos un número, sino
su nombre, lo que les hace sentir más cerca
de nosotros.
Para finalizar y cambiando de tema…
¿cómo les ha afectado la subida del
petróleo?
La subida del petróleo nos ha afectado negativamente
a todos, sobre todo a las distribuidoras. La cuestión
es que sí existen grandes reservas de crudo
a nivel mundial, lo que escase de momento es el producto
refinado. Por este motivo, quienes se están
enriqueciendo son las refinerías, por la ley
de la oferta y la demanda. Las distribuidoras estamos,
incluso, perdiendo dinero, ya que al subir tanto el
precio, nosotros debemos reducir el margen de beneficio.
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