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¿Cómo
se fundó Rivero Rodríguez Abogados?
Antes de crear el despacho, estuve preparando judicaturas
y realizando sustituciones de juez y ejerciendo la
abogacía, trabajando en la administración
local, entre otras actividades. En octubre de 2003,
mi mujer Belén Rodríguez y yo mismo
fundamos el despacho, que hasta la fecha ha ido evolucionando
satisfactoriamente. En este momento Belén y
yo combinamos la abogacía con la docencia.
Ahora, en el despacho trabajamos un equipo de 3 abogados,
Susana Maximiano, Belén Rodríguez ambas
con experiencia contrastada y una enorme dedicación
a su trabajo, y yo mismo; manteniendo a la vez una
estrecha colaboración con María Rivera,
una abogada especializada en obra pública y
construcción con despacho abierto en Madrid.
Esto nos permite prestar un mejor servicio a nuestros
clientes, sobre todo empresas, destacando entre ellas
las empresas de construcción.
Así pues, ¿podríamos
afirmar que son un despacho empresarial?
Nos definimos como despacho generalista, a la larga
el servicio que reclama la pequeña y mediana
empresa, a las que prestamos un servicio integral.
Para ello, al margen de nuestra experiencia, disponemos
de colaboraciones especializadas en temas concretos,
poniendo en contacto al cliente con el profesional
más adecuado para su caso.
Básicamente, la idea es que el cliente se centre
en su actividad, con la tranquilidad de que su problema
jurídico se encuentra en todo momento debidamente
atendido. En gran medida realizas la función
de “abogado de cabecera”.
¿Qué
sistemas retributivos utilizan?
Dependiendo de las necesidades de cada empresa, con
alguna de ellas utilizamos un sistema de retribución
fija mensual y con otras cobramos por minutas. Nosotros
valoramos las necesidades y la situación real
de cada empresa y le aconsejamos el sistema que consideramos
mejor para ella. Una de mis máximas es cooperar
con el desarrollo de las empresas que son nuestros
clientes, de forma que nuestra retribución
sea razonable con la situación de cada empresa.
Diría que mi faceta de empresario me permite
entender sus necesidades y mentalidad.
¿Cómo definiría la filosofía
del despacho?
Para el crecimiento de un despacho, como para el de
cualquier empresa,no existen recetas mágicas.
Nuestras línea de actuación pasa por
crear una base sólida, sobre la que levantar
una estructura también sólida. Para
ello, es necesario que todos los integrantes del despacho
estén al corriente de los temas que se tratan
y puedan responder por igual, dando el trato personalizado
que brindamos a nuestros clientes y consiguiendo así
la eficacia deseada.
También considero fundamental la reinversión
de capital en el propio negocio, dotando al despacho
de la infraestructura necesaria y poniendo especial
énfasis en la tecnología.
Finalmente, velar por un buen funcionamiento del despacho,
supone hacer una seria apuesta por la formalidad y
la seriedad en el trabajo como premisas para obtener
la mayor eficacia, así como primar el mejor
ambiente de trabajo posible. Soy muy insistente con
el cliente, a fin de respetar siempre la línea
de actuación fijada en cada operación
o proceso que se aborda sea en sede judicial o extrajudicial.
Claro que esto requiere horas de trabajo y disponibilidad,
requisito sine qua non para trabajar en mi despacho,
no conozco otra forma de dar lo mejor al cliente,
sobre todo en un mundo ciertamente competitivo y con
un constante reciclaje.
¿Cuál es el modo de trabajar
de Rivero Rodríguez Abogados?
Recordando un dicho muy propio del mundo jurídico,
“más vale un mal acuerdo que un buen
pleito”. Siempre es mejor solución que
la intervención de un tercero ajeno al interés
de las partes, ya que el sistema judicial desgraciadamente
no responde correctamente a las necesidades del justiciable
y no por la falta de formación de nuestros
jueces, sino más bien por razones de defectuosa
dotación en la Administración de Justicia.
Por ello, considero que el abogado con su gestión
debe suplir estas carencias trabajando de modo ágil.
En mi caso, confío en el pragmatismo de los
empresarios para la pronta resolución de los
casos, haciendo siempre un uso razonable de la justicia.
Cabe destacar que muchas veces te encuentras con el
problema añadido de la enorme complejidad de
muchos temas relacionados con el mundo inmobiliario,
que en el Juzgado se traduce en un excesivo retraso
de la solución.
Por ello es importante llegar a acuerdos y mantener
siempre la cabeza fría para poder obtener la
mejor satisfacción de los intereses de tu cliente.
¿De qué modo logran mantenerse
al día en legislación?
La base fundamental es mantenernos tecnológicamente
avanzados y actualizados, hecho que conseguimos, en
lo que a información se refiere, mediante bases
de datos, internet y en fin todo lo que a dotación
se refiere. La tecnología facilita y agiliza
el trabajo, por lo que considero que invertir en ella
es invertir en la consolidación del negocio
con resultados a corto plazo.
Tengo entendido que además de la abogacía
realiza otras actividades…
Así es, además de la abogacía
el despacho desarrolla una actividad docente dando
cursos de
derecho y, recientemente, me he embarcado en la aventura
inmobiliaria, junto con un cliente que ahora se ha
convertido en socio, Antonio Muñoz Lanzas,
compartiendo un proyecto ambicioso y muy ilusionante.
Antonio dirige el grupo empresarial CMC 39 y acumula
20 años de experiencia en el sector de la construcción,
si bien también trabaja en otros campos a nivel
nacional e internacional.
Juntos, hemos creado la empresa Lince Costa del Sol,
SL, que forma parte de CMC 39. La inestimable experiencia
de Antonio Muñoz y la que tengo en el área
jurídica del sector creo que es una combinación
que puede dar buen resultado
¿Qué tipo de proyectos han planeado
llevar a cabo?
Queremos utilizar para este nuevo proyecto, la misma
filosofía que para el despacho, poner unas
buenas bases y consolidarlas con un crecimiento sólido.
Por ello, en principio nos dirigiremos a proyectos
de pequeña envergadura, la promoción
de viviendas realizadas de forma digna y la máxima
calidad. Queremos crecer despacio sin abordar grandes
proyectos de golpe y, por supuesto, de modo bien planificado
jurídicamente.
Vamos a iniciar en breve una Promoción de viviendas
en Extremadura, y tenemos en cartera algún
otro proyecto pendiente de concretar.
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