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Usted suele definir su bufete, como artesano.
¿Qué quiere decir con esta expresión?
Cuando en 1973 inauguré Ceca Magán Abogados,
me propuse que con el transcurso de algunos años
nuestro bufete llegase a ser el mejor despacho laboralista
de España. Hoy día, con un esfuerzo
que puede calificarse de titánico, nuestros
clientes, la competencia, revistas especializadas
nacionales y extranjeras, la opinión jurídica
en general, la Judicatura, y por supuesto, el mundo
de los Bufetes de Derecho del Trabajo, reconocen a
Ceca Magán Abogados, dedicado en exclusiva
al Derecho Laboral y de la Seguridad Social, como
el primer despacho de España por su calidad
y resultados. La artesanía de nuestro bufete
se ha conseguido partiendo de la profundidad en el
análisis del Derecho laboral, la calidad en
el trabajo profesional, el insuperable trato en la
relación con nuestros clientes, la continua
capacidad de innovación científica y
la honestidad, y respeto a las reglas deontológicas
que nos caracteriza, sin olvidar la búsqueda
de unos resultados inmejorables en todos los niveles
de nuestra actividad jurídica.
¿Qué le hace ser uno de los
mejores Bufetes laboralistas de España?
Permítame la inmodestia si en mi humilde opinión,
pero en nombre de todo nuestro equipo, califico a
Ceca Magán Abogados no como uno de los mejores
Bufetes Laboralistas de España, sino como el
número uno. Y ello, por su número de
abogados, su calidad, sus precios, sus inmejorables
resultados, la capacidad técnica y de asistencia
de sus letrados, el listado de nuestros clientes,
nuestro equipo de Recursos Humanos, y la continua
innovación en una rama jurídica tan
extraordinariamente depauperada, como difícil
de ejercitar con la altura de miras con que nosotros
la trabajamos.
El mercado jurídico cada vez va pivotando de
forma más acusada sobre los grandes bufetes
donde el Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social
son examinados de forma no prioritaria sino tangencial,
y desde luego, secundaria a ramas más importantes
como el Derecho Civil, Mercantil, Comunitario, Fiscal
o de las Nuevas tecnologías. Todo lo cual ha
contribuido a una enorme degradación en la
forma de estudiar el Derecho del Trabajo por la gran
mayoría de los Despachos, aun por los especializados
en dicha materia.
No es el caso de Ceca Magán. Abogados, donde
afortunadamente conseguimos cada vez más y
mejores clientes, teniendo consolidada una cartera
de empresarios y trabajadores digna de todo elogio,
al tiempo que inalcanzable para los más importantes
Bufetes. Sintiéndonos orgullosos de que en
nuestro Despacho recalen grandes y medianos empresarios,
así como altos ejecutivos y trabajadores de
a pie que vienen de vuelta de otros Despachos más
impersonales, caros y en los que se han visto inadecuadamente
tratados jurídica, económica y personalmente.
¿Cómo se han adecuado a los
tiempos que corren y a las nuevas tecnologías
desde su fundación en 1973?
Indudablemente el ejercicio de la abogacía
ha cambiado sustancialmente en España en estos
últimos 30 años. Pero lo que resulta
triste es comprobar que el cambio más importante
se ha producido, siempre, en la pérdida de
la calidad, y en la subordinación del ámbito
vocacional del derecho, a su aspecto económico
y crematístico. Los Despachos de abogados se
han convertido en unas empresas más, donde
el hecho de ganar dinero prima muy por encima de ofrecer
un servicio eminentemente vocacional y con indudables
connotaciones sociológicas, casi equiparables
a las de cualquier servicio público.
El mercado jurídico se ha masificado, e incluso
se ha convertido en uno de los más competitivos.
Pero, insisto, en el aspecto económico, no
en el de la calidad. En Ceca Magán Abogados,
nuestro cambio ha sido mínimo, por no decir
que inexistente, en los últimos 30 años.
Nuestra filosofía de servicio, el ámbito
vocacional en el que desenvolvemos nuestra actividad,
la subordinación de todo lo económico
a la obtención de unos resultados jurídicos
inmejorables y la permanente y progresiva formación
de nuestros letrados, poco o nada tienen que ver con
el cambio estructural y económico que lamentablemente
va haciendo desaparecer los despachos artesanos y
sustituyéndolos por empresas jurídicas,
donde el énfasis se pone mucho más en
el sustantivo, que en el calificativo que lo acompaña.
Si a ello se añade que los grandes despachos
van buscando sólo importantes compañías,
a poder ser, multinacionales, a las que, sin duda,
ofrecen asistencia jurídica, pero acompasando
la misma en función de los altos precios del
propio asesoramiento, la consecuencia no puede ser
otra que la que venimos denunciando. Es incuestionable
que hoy en día los abogados necesitan, más
que nunca, conocer y usar técnicas de gestión
empresarial, así como nuevas tecnologías.
Pero el problema es saber utilizar cuanto antecede
para la mejora de los servicios jurídicos,
no para la facilitación de la generación
de recursos económicos, de modo condicionante.
Póngale precio a sus servicios.
Quienes nos conocen, saben, y esto puede resultar
chocante, que en nuestro Bufete, los precios los ponen
los clientes. Tanto aquellos vinculados a Ceca Magán
Abogados mediante un sistema de iguala fija, comprensivo
de la prestación de todo el asesoramiento jurídico
global, consultivo y judicial en los ámbitos
del Derecho del Trabajo y de la Seguridad Social,
como si se trata de clientes esporádicos, que
acudan una sola vez al Despacho. Y cuanto antecede
nada tiene de incongruente, chocante o ilógico.
El ámbito vocacional en el que nos desenvolvemos;
la predominancia de la calidad y del servicio a los
clientes, sobre los aspectos económico y financiero,
nuestro constante afán de superación
técnica, así como una muy estudiada
estructura de nuestros costes, nos permiten hacer
realidad cuanto acabamos de exponer.
Todo ello, con el ofrecimiento de un asesoramiento
laboral de extraordinaria calidad, a precios moderados;
y, desde luego, muy por debajo de los que rigen en
el mercado, aplicados tanto por los bufetes generalistas
de dimensiones muy superiores al nuestro, como por
los despachos laboralistas, conocidos o no a nivel
local o nacional, pero de resultados jurídicos
muy por debajo de los alcanzados por nosotros. Nuestro
actuar económico, se conjuga, además,
con la confianza recíproca que en nuestro Despacho
procuramos instaurar con todo tipo de clientes. Consolidándose,
en mayor porcentaje y vocación de permanencia,
en aquellos casos en que mediante el sistema de iguala
antes citado, nuestro Bufete presta a terceros el
más completo asesoramiento jurídico,
consultivo y judicial, en la rama de nuestra súper
especialidad.
Realice usted un balance de estos últimos
32 años, como Director de Ceca Magán
Abogados.
Permítame que le matice que no me resulta de
especial agrado la expresión “Director”.
De hecho, nunca he procurado ejercer como tal en nuestro
Bufete, sino como el máximo Responsable del
mismo. Y ello, tanto en el sentido etimológico
del término, como sobre todo, en el plano jurídico.
Sigo asumiendo, así, personalmente, la responsabilidad
de seguir adelante y de conducir lo que en 1.973 comenzó,
con la máxima ilusión, como un modesto
despacho de abogados, en el ámbito del Derecho
del Trabajo y de la Seguridad Social. Como ya he señalado,
en la actualidad, no somos nosotros, sino terceros
muy cualificados y heterogéneos, los que a
nivel nacional y europeo, consideran a Ceca Magán.
Abogados como el primer Despacho de España
en esta súper especialidad. Por el número
de abogados que lo componen, por nuestro listado de
clientes, fijos o esporádicos, por nuestro
persistente y afianzado crecimiento, por la artesanía
y calidad con que trabajamos, por los precios girados,
y, sobre todo, por la atención personalizada
y el altísimo resultado favorable, en la resolución
de cuantos asuntos nos son encomendados. |