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Bufete M. Vega Penichet:
La solvencia de un despacho pionero
En 1964, Manuel Vega Penichet ponía en marcha
un bufete de abogados que, rompiendo con la imagen
de los profesionales que en aquel momento ejercían
la profesión de forma individual, ya contaba
con una estructura de equipo que al día de
hoy se ha revelado como la más eficiente.
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Tras más de cuarenta años de funcionamiento,
este bufete pionero cuenta hoy con cinco socios y
dieciocho abogados, un organigrama que permite a la
firma ofrecer a sus clientes asesoría jurídica
en distintas disciplinas del derecho, desde el mercantil
al administrativo, pasando por el societario, fiscal,
laboral, el derecho de la defensa de la competencia,
los arbitrajes, el urbanismo o los litigios.
Proximidad
Desde que iniciara su andadura, la filosofía
de trabajo de este despacho madrileño ha sido
la de ofrecer a sus clientes un trato directo, personalizado
y próximo, algo que, según Pilar Molina,
socia encargada del área fiscal del bufete,
“nos ha permitido granjearnos la fidelidad y
la satisfacción de un buen número de
clientes, fundamentalmente empresas multinacionales
o empresas españolas que mantienen relaciones
internacionales”.
Otra de las razones del éxito de Bufete M.
Vega Penichet es, sin duda, su capacidad para ofrecer
a sus clientes un servicio jurídico integral
en todas aquellas áreas que precisan. “El
bufete -explica Molina- pretende dar una respuesta
especializada a las empresas en todo aquello que necesiten.
Desde ese punto de vista, la atención es integral,
pero el tener abogados especializados en diferentes
disciplinas nos permite también que el cliente
se beneficie del profundo conocimiento que cada letrado
tiene de su ámbito de acción. Creemos
que la multidisciplinariedad es buena solamente si
se cuenta con la estructura adecuada para combinarla
con la especialización”.
Perspectivas
Bufete M. Vega Penichet vislumbra el futuro con la
clara vocación de seguir ofreciendo a las empresas
un servicio de asesoría y asistencia jurídica
de la mayor calidad. Por esa razón, el despacho
no descarta introducirse en segmentos de mercado incipientes
y que, poco a poco, van cobrando importancia en las
actividades de las empresas.
“Estamos estudiando crear áreas específicas
para sectores como las telecomunicaciones y afrontar
con especial rigor las consecuencias de la implantación
de nuevas figuras jurídicas, como podría
ser la Sociedad Anónima Europea. Debemos estar
preparados para poder ofrecerles un servicio tan solvente
como el que ha caracterizado al bufete durante más
de 40 años; un servicio que nos ha permitido,
además, conservar una clientela selecta, fiel
y, sobre todo, satisfecha”, concluye Pilar Molina. |