La
marca WELLA pertenece a la cuarta generación
de su familia fundadora, creada hace más de 120
años en Alemania con el objetivo de buscar diferentes
soluciones a la peluquería de aquella época.
En los años 60 se instalaron en España,
comenzando en 1968 su propia producción.
Actualmente, WELLA mantiene su carácter familiar,
está presente en 150 países de todo el
mundo y es la única firma dedicada exclusivamente
al cabello, ofreciendo una oferta global en la que se
incluyen todos aquellos productos que puedan estar presentes
en una peluquería; además de actuar como
promotora de proyectos, financiaciones y formación
de profesionales del sector.
El abanico de productos que abarca se divide en dos
líneas:
- Productos químicos, con cuatro gamas diferentes:
artículos para el cuidado y tratamiento del cabello,
como champús, acondicionadores y máscaras;
productos de color, como colorantes y tintes; productos
especiales para ondulaciones y permanentes y productos
para el peinado final, como lacas, geles y sprays.
- Productos presentes en la instalación de una
peluquería, como espejos, sillas, apoyacabezas,
secadoras, tijeras, cortapelos eléctricos, etc.
Para tener acceso a una mayor proximidad con el profesional
del sector, WELLA cuenta en nuestro país con
una plantilla integrada por 350 personas y dispone de
una sede central ubicada en Madrid y estudios en Barcelona,
Sevilla, Málaga, Alicante, Valencia, Santiago
de Compostela, Bilbao y Canarias.
WELLA obtuvo durante el pasado ejercicio una facturación
de unos 12.000 millones de pesetas, lo que supuso un
incremento del 15% con respecto al año 1996.
Su principal proyecto de futuro es consolidar su posición
de líder dentro del mercado del cabello. |