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Catalana de Tractaments
d’Olis Residuals, S.A. (CATOR) es la primera empresa
en Europa de reciclaje de aceites de motor e industriales
que consigue que, a partir de sus bases de aceite reciclado,
se puedan homologar lubricantes de motor, cumpliendo
con la normativa más exigente americana (API)
y europea (ACEAS 98).
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Fundada
en 1993 como resultado de la adjudicación de
la concesión, mediante concurso público
del Departament de Medi Ambient de la Generalitat de
Catalunya, que incluye las actividades de recogida,
transporte, análisis y reciclaje del aceite usado.
Desde ese momento, CATOR inició el servicio de
recogida a la totalidad de talleres de automoción
e industrias productoras de aceites usados en Catalunya
y la construcción de la planta de reciclaje de
Alcover (Tarragona), inaugurada en 1995 y con una capacidad
máxima de reciclaje de 42.000 toneladas anuales
de aceite usado.
Un servicio global
La producción de bases de aceite reciclado se
comercializa a fabricantes de lubricantes, tanto españoles
como del resto de Europa, que lo destinan tanto a la
industria como a la automoción. A modo de ejemplo,
CATOR recogió, transportó y analizó
alrededor de 22.000 toneladas en 1998. Actualmente,
la empresa realiza un servicio de recogida gratuito
a cerca de 10.000 talleres y alrededor de 3.000 industrias,
cifras que representan un censo de más de 12.000
productores; fruto de ello, en 1998 esta firma ha comercializado
entre los mercados español, alemán e italiano,
del orden de 12.000 toneladas de bases, unos resultados
que, para el presente año, se espera incrementar
el 25%.
El ámbito de acción de la empresa es,
en cuanto al servicio de recogida, la Comunidad Autónoma
de Catalunya, si bien entre los planes de futuro de
la empresa se encuentra la expansión del servicio
a otras zonas del país.
Calidad y medio ambiente
En aras de mejorar la calidad del servicio y de sus
productos, CATOR ha llevado a cabo inversiones por valor
de 1.500 millones de pesetas. En este sentido, la empresa
ha implementado un programa de optimización y
mejoras permanentes superior a los 75 millones de pesetas
anuales. Una importante parte de esos recursos se dirige
a la mejora de las medidas de impacto ambiental, cuyo
objetivo final es lograr el residuo cero.
Cabe destacar, asimismo, que CATOR ha logrado que sus
bases hayan conseguido las más exigentes homologaciones,
tanto en el ámbito comunitario (ACEAS 98) como
en el norteamericano (API), siendo la primera y, por
el momento, única empresa del sector en lograrlo.
Los responsables de la firma mantienen que la importancia
de consumir productos reciclados es fundamental para
lograr un mejor entorno. Para ello, al margen de garantizar
la calidad de sus productos y su perfecta adaptabilidad
a los procesos productivos (sus bases se pueden mezclar
en cualquier proporción con bases de primer refino
manteniendo todas sus propiedades), baste mencionar
que, en la actualidad, más de 2 millones de vehículos
circulan por Europa empleando lubricantes formulados
con bases recicladas producidas por CATOR.
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