Con
un ámbito de acción que cubre España
y Portugal y una plantilla de 30 personas en nuestro
país, la empresa basa su filosofía de
trabajo en dos factores clave: la innovación
y la calidad en sus productos. En este sentido, la variedad
de aplicaciones y la colaboración con los clientes
a la hora de concebir y desarrollar un aroma o perfume
concreto son algunas de las armas que Quest esgrime
en su afán por lograr la satisfacción
global de su mercado.
La firma estructura su gama de productos en dos grandes
divisiones: la de aromas de boca y los perfumes. En
este campo de los aromas Quest comercializa productos
para el mercado de bebidas (refrescantes y alcohólicas)
helados, yogures, postres, batidos lácteos, confiteria,
chocolates, galletas y productos ornados, snacks, sopas,
salsas, platos preparados y productos cárnicos.
En el campo para perfumería alcohólica
(tanto de prestigio como de gran consumo), productos
de uso personal (geles, desodorantes, jabones…),
perfumes para procesos industriales (detergentes y suavizantes)
y para artículos domésticos (limpieza
en general, vajillas o ambientadores).
Una amplia variedad de productos en constante crecimiento
y caracterizada por un denominador común: la
calidad y el servicio al cliente.
En este sentido, el equipo está formado por Josep
M» Martí (Country Manager), Miguel Jurado
(Director Financiero), Antoni Pombrol (Director de Fragancias)
y Ramón Olalquiaga (Director de Food) y trabaja
por hacer que los clientes vean a Quest no como a un
proveedor, sino como a una extensión de su departamento
técnico y de desarrollo de producto. Un departamento,
al fin y al cabo, con la mirada puesta en el futuro
y en la solución de los problemas que aún
están por venir.
Esa es la línea de Quest en España.
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