| Budenheim Ibérica, como
tal, comienza su singladura en abril de 1996, cuando es adquirida
por el Grupo Industrial alemán Rudolf A. Oetker a través
de su filial CFB.
Este grupo, cuya actividad principal se centra en la fabricación
de productos alimenticios, participa también en negocios
navieros, de hostelería, financieros, de bebidas, etc.

Budenheim Ibérica se integra en la división
química que encabeza Chemische Fabrik Budenheim (CFB),
que fabrica productos relacionados con la química del
fósforo, muchos de los cuales están principalmente
destinados al consumo humano, mientras que otros se utilizan
en lubricantes, plásticos, tratamiento de aguas, productos
farmacéuticos, cremas dentales, etc.; aparte de los
artículos específicos para bebidas y alimentos
tan delicados como pasteles, jugos de frutas, etc., por lo
que se trata de productos de alta tecnología y prestaciones
al igual que los de su filial en España.
Cuando CFB decide la adquisición de toda la línea
de producción y comercial de los artículos que
fabricaba Budenheim Ibérica, incorpora una tecnología
que se había iniciado en los centros de investigación
de S.A. CROS (más tarde ERCROS), en los años
60. El desarrollo de unos productos basados en fosfatos y
polifosfatos que se destinaban para la ignifugación
de materiales y sistemas y en la aplicación en la extinción
de incendios forestales no era ajeno a los conocimientos que
en la materia poseía CFB, por lo que pronto entabló
relaciones comerciales y más tarde incorporó
a sus filas al personal, conocimientos e infraestructuras
que Budenheim Ibérica poseía.
La mayor parte de los productos que fabrica esta firma son
exportados en un 90% a países tecnológicamente
muy avanzados, en los que las exigencias de seguridad y protección
de elementos y de materiales en contacto con las personas
son muy estrictas, como Alemania, Reino Unido, Francia, Italia,
EEUU, Japón, Corea, etc.
Con el apoyo de CFB, la joven empresa constituida logra incrementar
sus resultados de una forma espectacular. Tanto es así,
que el volumen de fabricación y ventas ha tenido una
progresión extraordinaria. Desde su creación,
ha multiplicado su facturación por siete, además
de potenciar los equipos de fabricación existentes,
montando y poniendo en marcha una importante cantidad de plantas
para la fabricación de productos a medida para los
clientes.
Capítulo aparte merece el número de personas
contratadas en este período, que entre producción,
técnicos, administrativos y servicios de mantenimiento
rondan las 120 personas, frente a las 12 de sus inicios, por
lo que está colaborando en gran manera en lograr una
situación en la comarca de "pleno empleo".
También se han incorporado técnicos superiores,
que están contribuyendo al desarrollo tecnológico
de la empresa.
Budenheim Ibérica es líder en la fabricación
de productos y aditivos químicos libres de halógenos.
Está absolutamente comprometida tanto con la conservación
medioambiental como con el desarrollo sostenible en toda su
dimensión: primero, fabricando productos respetuosos
con la naturaleza y, segundo, poniendo en marcha un sistema
de gestión medioambiental basado en la Norma ISO 14.001,
de la cual espera estar acreditada en los próximos
meses.
Es evidente que los resultados obtenidos no sólo obedecen
a la calidad y competitividad de sus productos, sino también
a que han sido concebidos para dar respuesta a las necesidades
de sus clientes, actuales o futuros, elaborando en muchos
casos productos a su medida, por lo que resulta fácil
deducir que ya estaba certificada en la Norma ISO 9002 y,
recientemente, en la nueva ISO 9001:2000.
Por último, es importante resaltar que Budenheim Ibérica
ha apostado firmemente por la Investigación y el Desarrollo,
ya que considera que es la única plataforma viable
para el futuro.
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