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11 de diciembre de 2013

¿Funcionan los aditivos para coche?

Si quieres saber si los aditivos son realmente eficaces, te animo a que leas el siguiente artículo.

Se ha escrito y mucho sobre los aspectos negativos de los aditivos que se usan para los coches. Pues bien, ha llegado el momento de dejar las cosas claras acerca de los aditivos de aceite. En la mayoría de los casos estos aditivos llevan a cabo una función positiva y con un uso regular y continuado pueden proporcionar una serie de beneficios a nuestros vehículos.

 En primer lugar, vamos a tener que distinguir entre aditivos de aceite desarrollados por grandes empresas y sometidos a mil tipos de pruebas, de aquellos aditivos  que por lo general no se suelen hacer muchos tests. Cualquiera de nosotros puede juntar en un envase distintos aditivos, les ponen una etiqueta comercial y listo para vender.

 Existen en el mercado actual gran cantidad de marcas que comercializan sus aditivos y muchos de ellos se venden diciendo que están probados y más que probados sus efectos, cuando realmente no es el caso. Es por este motivo por el que poco a poco se ha ido creando un mal nombre y una mala fama alrededor de los aditivos de aceite para coche.

 A día de hoy, la mayoría de lubricantes cuentan con aditivos en sus compuestos, debido en gran medida a que, a pesar de ser unos aceites de gran calidad no protegen aun partes vitales del motor por sí solas, sino que son estos aditivos los que hacen el “trabajo sucio”

 Según apunta el Instituto Americano del Petróleo, organismo de gran alcance para todas las compañías petrolíferas, las temperaturas y tipos de servicio en las que un motor entra en acción varían bastante. Para viajes muy cortos, o para desplazarse en casco urbano donde continuamente paramos y arrancamos de nuevo, se emplea únicamente una pequeña fracción de potencia de la que dispone el motor.

 Debido a que la gran mayoría de sistemas de refrigeración que van en los vehículos tienen que refrigerar el motor a altas revoluciones, puede darse el caso de que enfríe el motor en trayectos cortos. Para estos motores los aceites de motor se calientan muy lentamente y a menudo no llegan a las temperaturas óptimas de actuación.

 Ante estos casos, se suele “estrangular” de forma automática, con lo que otorgamos al motor una mezcla de aire y combustible con la que será capaz de funcionar incluso con temperaturas muy bajas, aunque esta mezcla se traduce también en una combustión no del todo perfecta. Los hidrocarburos medio oxidados y el hollín sufren una oxidación adicional en el cárter de nuestro coche, que se traduce en depósitos de barniz o lodo.

 Estos depósitos pueden llegar a obstruir los tamices de aceite, con lo que interfieren de forma directa en los conductos de circulación de los aditivos de aceite, pudiendo llegar a hacer que las válvulas se peguen. También el agua en conjunción con los gases ácidos pueden causar sobre elevación de las válvulas. Incluso se pueden crear depósitos de óxido en los vástagos de las válvulas, en los ejes de los balancines, así como también en los bulones.

 Por el contrario, en viajes largos tanto el motor como el aceite sí llegan a calentarse hasta la temperatura óptima, quedando el estrangulador abierto, con lo que el carburador alimenta los cilindros con una combustión limpia de aire. Como consecuencia de ello, apenas existe combustión incompleta que produzca hollín u otros residuos. Así las cosas, la condensación del agua deja de ser un problema.


Aditivos para paliar estos problemas

 Así es como se han desarrollado los principales aditivos para coche, para hacer frente a todos estos problemas. Gracias a que los aceites de motor no contienen agentes de presión extrema es donde centran su atención la mayoría de fabricantes de aditivos.

 En la mayoría de motores de coches modernos, tanto los elevadores de válvulas, árbol de levas, y en algunas partes de los balancines entre otros, trabajan bajo condiciones de presión extrema, debido a que soportan cargas pesadas en espacios de contacto realmente pequeños.

 Los aceites de motor que encontramos en el mercado no suelen contener aditivos de extrema presión, con lo que el desgaste podría ser más rápido. Todo ello ha propiciado la aparición de multitud de marcas comerciales dedicadas a la comercialización de todo tipoi de aditivos. Podemos encontrar aditivos de todo tipo, desde aditivos antioxidantes, aditivos de tratamiento diésel o gasolina, productos para los sistemas de refrigeración, aumentadores de potencia y muchos otros más.

 Está demostrado que los aditivos sí son realmente beneficios para la salud para los motores de nuestros coches, en especial las grandes marcas dedicadas a la fabricación y venta de aditivos, como Wynns, Pennzoil, Shell o Elf.


Más información: http://autoexpress.es
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