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En estos momentos, la compañía ofrece
al mercado cuatro sistemas de implantes dentales,
productos biotecnológicos de regeneración
tisular e instrumental especializado para la fijación
de membranas e injertos óseos.
Para ello, BioHorizons Implant Systems Inc., como
empresa de biotecnología, aplica las técnicas
de última generación en sus materiales,
diseños y procesos de fabricación. En
algunos casos, como en los implantes dentales y componentes
protéticos, emplea aleación de titanio,
de uso relativamente común en este tipo de
implantes, pero con un diseño de rosca revolucionario,
biomecánico ,
basado en el comportamiento del hueso humano cuando
es sometido a la carga que le transmiten los implantes.
En otros casos, como el AlloDerm®, una matriz
para la regeneración de tejidos blandos, el
material mismo es de origen humano. No es ciencia
ficción, la biotecnología hace posible
utilizar un material de origen humano, un aloinjerto,
que una vez injertado se remodela en tejido del propio
paciente.
Expansión en España
BioHorizons está creciendo de una forma extraordinaria
en todo el mundo. La subsidiaria española,
que inició su andadura en abril de 2005 con
tres empleados, fue la primera oficina europea de
la compañía. Apenas un año después
cuenta con doce empleados, y durante este tiempo se
han inaugurado sedes en Reino Unido y Alemania.
Aparte de sus oficinas corporativas en Estados Unidos,
Canadá, España, Reino Unido y Alemania,
BioHorizons dispone de la colaboración de distribuidores
en más de 25 países, y entre sus clientes
se incluyen clínicas dentales, gabinetes de
periodoncia y cirugía maxilofacial, universidades,
hospitales públicos y privados… en definitiva,
allí donde se realizan procedimientos de reconstrucción
oral de cualquier tipo.
Y es que en la actualidad los implantes dentales -una
de las soluciones ofrecidas por BioHorizons- son una
opción segura, predecible y duradera para una
variedad de problemas muy frecuentes en la población,
desde la sujeción confiable de una sobredentadura
hasta la sustitución de uno, varios, o todos
los dientes perdidos. En la última década
ha pasado de ser un tratamiento relativamente innovador
a ser la opción estándar para pacientes
de todo el mundo.
Hablamos con Eric Rosenberg, Director General de BioHorizons
Ibérica
“Si no hay investigación,
si los resultados no son predecibles,
no es un producto BioHorizons”
¿Qué es lo que diferencia a
BioHorizons de otras empresas?
Como empresa gestada en la Universidad de Alabama,
nuestras raíces están en la ciencia
y la investigación. En el caso de nuestros
implantes, como ejemplo, es fundamental su respaldo
clínico en estudios multicéntricos e
independientes, que demuestran índices de éxito
que están en la cima de la industria. Pero
la ciencia se tiene que combinar con elementos pragmáticos,
y por eso nuestra filosofía como empresa combina
el fundamento científico con dos conceptos
adicionales: simplicidad y valor; es decir, ofrecer
el producto de resultados más predecibles,
de más fácil uso, al mejor precio. Y
cuando sabes que puedes aportar todo este valor al
mercado, puedes respaldar tus productos con otro hecho
que nos distingue como empresa: una garantía
de por vida, incondicional, que cubre todos los implantes
y componentes protéticos. Confiamos plenamente
en lo que fabricamos, y creo que se nota en todo lo
que hacemos.
¿Cuáles son sus objetivos para
el futuro? ¿Podría citarnos sus próximas
innovaciones y lanzamientos al mercado?
La biotecnología es un sector en desarrollo
continuo. En apenas un año hemos lanzado media
docena de productos nuevos, y en el próximo
año lanzaremos muchos más. Sin embargo,
BioHorizons es fiel a sus orígenes académicos.
No se lanza un producto nuevo por motivos publicitarios.
Si no hay investigación, si los resultados
no son predecibles, no es un producto BioHorizons.
En lo referente al marketing, muchas empresas de este
sector tratan de estar siempre en la vanguardia, con
lo más novedoso y diferente. Por supuesto,
BioHorizons está en la vanguardia de las nuevas
tecnologías, pero yo, personalmente, prefiero
hablar de lo que funciona hoy antes de hablar de lo
que podría funcionar en el futuro. Creo que
esto les da tranquilidad a nuestros clientes sobre
nuestros productos actuales, y confianza también
en incorporar nuestros nuevos productos en sus clínicas
inmediatamente cuando salen al mercado.
¿Qué valoración haría
de su sector?
Llegamos a España con la idea de introducir
una empresa fuerte de Norteamérica en un mercado
donde éramos relativamente desconocidos, lo
que no siempre es fácil, y estamos encantados
con la acogida que hemos tenido. Encontramos un grupo
de profesionales preparados, muy experimentados, exigentes
pero, a la vez, abiertos al cambio. En este sentido
es un sector muy sano. Los expertos odontólogos
en España, y específicamente los implantólogos,
combinan experiencia con interés académico
para llegar a soluciones bien informadas. Tienen un
nivel muy alto, y eso es de agradecer para cualquier
empresa puntera que llega y, sobre todo, para sus
pacientes.
En noviembre de 2005 realizamos nuestro primer evento
académico en España, un simposio europeo
de dos días en el Hotel Ritz de Madrid. Confiábamos
en que fuese una “puesta de largo” llamativa,
con un programa científico de primer nivel
y en una sede atractiva, pero jamás podíamos
haber anticipado la respuesta de los profesionales
del sector. Superamos el aforo, y apenas sin dar publicidad
al acto. Dice mucho de los odontólogos españoles,
que están dispuestos a sacrificar dos días
de su tiempo, cerrar sus clínicas y, en muchos
casos, viajar desde lejos para participar en una jornada
científica.
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