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¿Qué trayectoria ha seguido
MUPOL a lo largo de sus más de 50 años
de historia?
Tuvo una primera etapa, desde su creación hasta
julio de 1989, que fue dirigida y gestionada por mandos
y funcionarios de la entonces Policía uniformada,
concediendo unas pequeñas prestaciones de retiro,
invalidez y fallecimiento, que pretendían paliar
en parte el inexistente sistema de previsión
social. Se financiaba con un porcentaje de los haberes
que recibían los policías y con ingresos
procedentes de economatos, comedores, bares, etc.
del colectivo.
Las mutualidades eran reguladas por la Ley de Montepíos
y Mutualidades de 6 de diciembre de 1941 hasta la
Ley 33/1984, de Ordenación del Seguro Privado
que las incluyó en su regulación, sometiéndolas
al mismo control de solvencia que a las restantes
entidades aseguradoras, si bien de menor intensidad
en correspondencia con una limitación de prestaciones.
Esta Ley hizo desaparecer a un gran número
de mutualidades al hacer voluntaria su incorporación
e imponer la sustitución del sistema financiero
de reparto por el de capitalización.Los gestores
de nuestra Mutualidad lo primero que hicieron fue

hacerla voluntaria para los nuevos policías
y mantener la obligatoriedad para los que ya lo eran,
con la consecuencia lógica de que entre 1986
y 1993 tan sólo se dieron de alta 243 mutualistas,
incrementándose los pensionistas en 3.961.
En junio de 1986 el Ministerio promovió unas
elecciones entre los mutualistas para que se hicieran
cargo de la gestión de una Mutualidad que en
el mes de junio de 1989 tenía 19.419 mutualistas
cobrando pensión vitalicia, con reversión
a viudedad, desde los 55 años, un colectivo
envejecido de 47.160 mutualistas próximo a
la pensión y con un déficit en sus reservas
de 6.770 millones de pesetas, según auditoria
hecha por los antiguos gestores.
Con tan desoladora situación, los mutualistas
asumimos la gestión de la Mutualidad, establecimos
un período transitorio en el que se generaron
reservas para garantizar el cobro de las pensiones
en vigor, se asumió el déficit por los
mutualistas activos y el uno de enero de 1994 se sustituyó
el régimen financiero de reparto por el de
capitalización individual. Fue le primera mutualidad
en adaptarse a las nuevas exigencias de la Ley y se
hizo sin plan de viabilidad ni apoyo alguno de la
Administración.
Se redactaron nuevos Estatutos y Reglamento de Prestaciones
que entraron en vigor el uno de enero de 1994 estableciendo
un Plan de Previsión Mutual voluntario, que
comprende prestaciones de jubilación, fallecimiento
e invalidez. Desde el uno de enero de 1994 que se
inició el nuevo sistema hasta el cierre del
ejercicio pasado, la rentabilidad acumulada obtenida
por los mutualistas ha sido del 131,91 por ciento;
así, un mutualista que iniciara el nuevo plan
de ahorro con 1.000.000 de las antiguas pesetas (6.000
euros), y suspendiera el pago de cuotas, es decir,
sin haber aportado una sola peseta, hoy tendría
2.319.100 pesetas (13.938 euros).
¿Qué es el Plan de Previsión
Mutual?
Es un Plan de Ahorro privado, voluntario, gestionado
por los propios mutualistas, sin ánimo de lucro,
que tiene por objeto crear un ahorro que complemente
las pensiones de la Clases Pasivas del Estado o de
la Seguridad Social y proteger a la familia en caso
de un eventual fallecimiento del mutualista.
¿Qué ventajas cree que tiene
este Plan para su colectivo?
Me parece de capital importancia. Los miembros de
un colectivo como el nuestro, con unos ahorros muy
limitados, no podemos imaginarnos otra forma mejor
de rentabilizarlos y cubrir los riesgos a un menor
coste. Además, a nivel colectivo obtenemos
otros servicios de interés a precios muy inferiores
a los que obtendríamos individualmente, como
son estancia en residencias de la tercera edad, de
las que tenemos ya dos en funcionamiento y una tercera
en construcción, estancias en hoteles, etc.
Asimismo, es muy importante en cuanto fomenta la participación,
la solidaridad y el ahorro dentro del colectivo.
¿Cuáles son los próximos
proyectos de MUPOL?
A corto plazo, seguir incrementando el patrimonio,
la rentabilidad y los servicios del Plan, y que los
nuevos policías se integren lo más pronto
posible en la Mutualidad; a medio o largo plazo poder
garantizar a todos los mutualistas la estancia en
una residencia de la tercera edad en caso de necesidad,
así como abrir la Mutualidad a nuevos colectivos.
¿Cómo ve su sector, actualmente?
Tengo una visión positiva pero no exenta de
dudas. El sistema es excelente porque es gestionado
y controlado por los propios mutualistas y todos sus
beneficios revierten en ellos. Pero esto es, a su
vez, su gran debilidad, ya que no tenemos conciencia
de que esto depende de nosotros, que nadie nos va
a ayudar y que tenemos un patrimonio muy goloso de
gestionar para Bancos, compañías de
seguros y gestoras de fondos de inversión y
planes de pensiones. Las mutualidades forman parte
de la economía social pero no conozco a nadie
interesado en su defensa que no sean los propios mutualistas.
Desgraciadamente, cada vez son más fácilmente
identificables los apoyos con los intereses, y de
las mutualidades sólo se benefician los mutualistas,
que individualmente tienen muy poca relevancia en
el mundo financiero.
Las compañías de seguros, los bancos
y las gestoras de fondos de inversión y planes
de pensiones tienen como fin el lucro mediante el
cobro de abundantes comisiones y esto hace que no
escatimen medios para la obtención de patrimonios
que gestionar y quedarse con la mayor parte de la
tarta de la rentabilidad. No es lógico que
se someta a las mutualidades al mismo régimen
jurídico que a las compañías
de seguros, cuando en las mutualidades son los propios
mutualistas los que asumen todo el riesgo, a diferencia
de las compañías de seguros, que el
riesgo lo asumen terceras personas y cuya única
garantía es un patrimonio que tienen como fin
el lucro y está expuesto a los avatares del
mercado; pues aunque parezca mentira, se exige el
mismo margen de solvencia a las mutualidades que a
las compañías de seguros. |