|
¿Podría explicar qué
beneficios aportan las aguas sulfuradas?
El agua sulfurada está reconocida como el más
potente antirradical libre y antioxidante que existe,
por lo que los tratamientos realizados con productos
procedentes de ella son muy efectivos en campos como
en antienvejecimiento, lo que hoy se conoce como antiaging.
Además, la International Society of Medical
Hydrology afirma, amparándose en estudios y
pruebas realizadas, que es antiinflamatoria y antianafiláctica,
antialérgica, reparadora y regeneradora de
la mucosa rinosinusal, faríngea y bronquial,
queratolítica y queratoplástica (según
la dosis), regeneradora del cartílago, antipruriginosa
o emoliente y descamativa en enfermedades eccemáticas.
Por lo tanto, las aguas sulfuradas pueden emplearse
con eficacia en disciplinas médicas como la
dermatología, la reumatología, la neumología,
la otorrinolaringología o la ginecología.
Y a ellas hay que añadir sus beneficios en
materia de fisioterapia y rehabilitación, balneoterapia,
medicina estética, fitness, deporte y, como
decía antes, también en el antienvejecimiento.
¿Cuándo empezó su laboratorio
a trabajar con agua sulfurada?
Llevamos dieciocho años dedicados al estudio
y la investigación del agua sulfurada y, sobre
todo, de las cepas microbianas que crecen en su seno.
No ha sido un trabajo sencillo, pero el equipo técnico
de la empresa ha dedicado todo este tiempo ha identificar
y aislar las bacterias del ciclo del azufre que crecen
en el agua sulfurada de nuestro manantial para, finalmente,
desarrollar una amplia gama de productos que son pioneros
en España y en Europa.
Entonces, ¿las aguas sulfuradas no
se conocían hasta ahora?
Sí, se conocían. De hecho, las primeras
referencias de sus beneficios para la salud las encontramos
en el Imperio Romano. Plinio el Viejo hacía
que sus Legiones pasaran tres semanas en un balneario
de aguas sulfuradas una vez acabada cada campaña
bélica. Eso da una idea de que ya se conocían
sus efectos; el problema es que la cultura del termalismo
quedó prácticamente anulada en occidente
con la llegada de la Edad Media y no se recuperó
hasta el siglo XVIII, con la llegada de la Ilustración.
Laboratorios Averroes se ha encargado, sencillamente,
de investigar lenta y concienzudamente las principales
farmacopeas (británica, americana, francesa,
alemana y española), estudiar el conocimiento
que se tenía de las aguas sulfuradas y configurar
una gama de productos amplia y de solvencia contrastada.
¿Cuáles son los rasgos comunes
de esa oferta?
Todos nuestros productos se preparan sin aditivo ni
conservante alguno. Se trata de formulaciones naturales
que no producen efectos secundarios y que están
avaladas por diversos estudios realizados por entidades
como el Consejo Superior de Investigaciones Científicas,
en personas de la Tercera Edad y en Deportistas de
Elite. Estos estudios han demostrado el efecto antioxidante
y antirradical libre de nuestros productos. Sin embargo,
el mejor aval que disponen nuestros productos es el
que supone tener tras de sí miles de años
de práctica termal, puesto que eso es, en el
fondo, la base de los preparados de Laboratorios Averroes.
¿Cómo puede acceder el usuario
a los productos Averroes?
Actualmente, nuestra oferta se fabrica en series pequeñas,
valiéndonos de lo que se conoce como Formulación
Magistral. Cualquier persona que desee adquirir alguno
de nuestros productos no tiene más que acudir
a su farmacia habitual y pedirlo. También podrá
encontrarlos en canales especializados como gimnasios,
balnearios, centros de estética o de fisioterapia.
En cualquier caso, tenemos previsto dar un salto cuantitativo
a nuestra política comercial, para ello desearíamos
contactar con Empresas colaboradoras –tanto
en España como fuera de nuestras fronteras-
que estén interesadas en comercializar y distribuir
nuestros productos.
|