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La inmunoterapia sublingual:
Una alternativa eficaz y segura frente a la alergia
Denominada como la epidemia del siglo XXI, la alergia
constituye uno de los retos de la investigación
médico-científica actual. Es tal el
alcance de esta patología en la población
mundial, que el 20% de los habitantes de los países
industrializados ya sufre algún tipo de enfermedad
alérgica. Además, los expertos auguran
que, en el año 2015, podría alcanzar
al 50% de la población. |
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Pero, ¿es posible detener el avance frenético
de esta enfermedad?. Los especialistas en alergología
explican que la clave para frenar la progresión
geométrica de las patologías alérgicas
en la población mundial se basa en dos acciones
principales: evitar el alérgeno que provoca
la reacción o aplicar una terapia dirigida
a la causa de la enfermedad.
Los medicamentos antihistamínicos o esteroides,
utilizados por los alérgicos en cada estación
primaveral, aplacan los síntomas, pero no tratan
el núcleo de esta enfermedad, es decir, no
tienen capacidad para curar la alergia. En este punto,
los expertos destacan que, dado que la alergia es
una reacción del sistema inmune, su tratamiento
debe dirigirse no sólo a reducir o evitar los
síntomas, sino a combatir el origen de estas
reacciones, siendo este el fin que cumple la inmunoterapia
o vacunación antialérgica.
En este campo, destaca la aportación científica
de la compañía farmacéutica ALK-Abelló,
líder desde hace décadas en la investigación
y desarrollo de tratamientos vanguardistas frente
a las enfermedades alérgicas, en el estudio
de las proteínas alergénicas desde su
estructura y función biológica hasta
su estandarización. En la actualidad, ALK-Abelló
está llevando a cabo una estrategia de desarrollo
de tratamientos de inmunoterapia que ampliará
la gama existente y en la que se incluirán
alternativas seguras y eficaces de administración
por vía sublingual.
La inmunoterapia, un tratamiento eficaz
Los especialistas advierten que muchos alérgicos
son tratados durante décadas sólo con
medicación sintomática, bien porque
no se ha realizado un diagnóstico correcto
o porque el médico no cree que el paciente
pueda ser candidato a otros tipos de tratamiento.
Esta acción provoca un agravamiento de la enfermedad
y aumenta la posibilidad de que la alergia derive
en asma bronquial.
Según la Organización Mundial de la
Salud (OMS), la aplicación de las vacunas antialérgicas
o inmunoterapia específica es el único
método eficaz para poner freno al desarrollo
de ciertas enfermedades alérgicas como la rinoconjuntivitis
y asma bronquial, las cuales afectan a un 90% de los
alérgicos. La inmunoterapia consiste en la
inyección por vía subcutánea
o sublingual de cantidades gradualmente crecientes
de un extracto alergénico a un paciente para
mejorar la sintomatología causada por la exposición
al alérgeno responsable. El tiempo medio de
tratamiento son 3-5 años y los alérgicos
notan una mejoría en el control de sus síntomas
desde los primeros meses, aunque los resultados óptimos
se obtienen a partir del primer año.
La comodidad de la vía sublingual
para el paciente
Cualquier paciente alérgico –adultos
o niños– a los alérgenos frente
a los que existe vacuna –polen, ácaros,
hongos, epitelios de animales e incluso himenópteros-
es susceptible de recibir inmunoterapia.
En el caso de su aplicación en la población
infantil, uno de los primeros trabajos llevados a
cabo para probar su eficacia fue desarrollado por
ALK-Abelló. Este estudio, denominado PAT (Preventive
Allergy Treatment), incluyó a 205 niños
de entre 6 y 14 años con rinitis alérgica.
Tras tres años de seguimiento, se comprobó
que el grupo de niños tratado con inmunoterapia
redujo en un 60% el riesgo de desarrollar asma bronquial,
en comparación con los niños no tratados.
Frente a todas estas ventajas, la clásica forma
de administración de la inmunoterapia por vía
subcutánea provoca algunos inconvenientes que
dificultan la adhesión del paciente al tratamiento
-tener que acudir al centro médico de forma
periódica, molestias a la hora de su aplicación
(pinchazos) y la necesidad de una supervisión
médica en la administración del tratamiento.
De ahí que en los últimos años
se hayan desarrollado nuevas formas galénicas
que facilitan su aplicación y reducen los posibles
efectos adversos. Así, nació la terapia
sublingual, consistente en, de forma sencilla, administrar
unas gotas debajo de la lengua que se disuelven rápidamente.
En los últimos años, estos tratamientos
están experimentando una continua evolución
en sus presentaciones de forma que las soluciones
glicerinadas, que originalmente se administraban mediante
dispositivos cuentagotas, han pasado a presentarse
en formato unidosis, de fácil y precisa administración.
Mientras que a medio plazo, los alérgicos dispondrán
de las vacunas antialérgicas en forma liofilizada
(comprimidos) de administración sublingual
rápida.
Disponer de las vacunas sublinguales ha provocado
la desaparición de las barreras de la inmunoterapia
y, en poco tiempo, se han convertido en una alternativa
a la vía de administración clásica
inyectable gracias a su combinación de eficacia,
seguridad y comodidad.
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