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¿Qué diferencia existe entre
la cirugía plástica reparadora y la
cirugía estética?

La cirugía plástica reparadora trata
quirúrgicamente a los pacientes que tienen
una alteración de su anatomía por motivos
congénitos, accidentes, extirpación
de tumores, quemaduras… La cirugía estética,
sin embargo, se aplica en pacientes que no tienen
una alteración de la anatomía pero que
quieren cambiar la forma de algunas partes de su cuerpo,
como reducir o elevar las mamas, extirpación
de cúmulos de grasa…
¿Dónde estarían los
límites en la cirugía estética?
Desde el punto de vista tecnológico, existen
técnicas cada vez más seguras y medicamentos
que permiten realizar
intervenciones agresivas. Nosotros a nuestros pacientes
los asesoramos para que utilicen la técnica
que mejor se adapta a la problemática que presentan.
¿A partir de qué edad una persona
puede someterse a una cirugía?
Se considera que con menos de 18 años la cirugía
sólo está justificada si hay algún
problema físico o psicológico importante.
Siempre que se aconseje una intervención en
menores es obligatorio el consentimiento del cirujano
plástico y el paterno, así como un informe
favorable de otro profesional médico o psicológico
implicado en el proceso.
¿Y cuál sería la edad
límite?
Aquella que la salud del paciente indique que los
riesgos anestésicos son los habituales y no
están aumentados por
enfermedades como la diabetes, la hipertensión
arterial…
Los riesgos de la cirugía estética,
¿son altos?
Toda intervención quirúrgica implica
un riesgo. La clínica Ruber cuenta con las
instalaciones necesarias que marca la ley. Los cirujanos
están lo suficientemente preparados para llevar
un control de riesgo y de las posibles complicaciones
que pudieran surgir. Siempre que los pacientes estén
sanos, sin enfermedades que puedan retrasar la recuperación
anestésica, los riesgos son menores. Las técnicas
quirúrgicas de la cirugía estética
son superficiales, no entran en cavidades profundas
por lo que se reduce más el riesgo.
Ante tanta alarma social en torno a la cirugía
estética y la publicidad engañosa ¿qué
aconseja?
Toda la publicidad que ofrezca resultados milagrosos,
sin cirugía, sin anestesia, sin dolor, con
la primera consulta gratuita y realizada por un comercial
y no por un cirujano, debe despertar nuestras dudas.
Para constatar que el cirujano con el que nos tratamos
es fiable, es indispensable que éste publique
sus investigaciones y técnicas en revistas
científicas.
En España, somos tan sólo 800 cirujanos
plásticos reconocidos así que es importante
constatar su titulación y reconocimiento evitando
dejarse llevar por la publicidad engañosa.
¿Qué cambios sufre el pecho
con la edad?
Conocer el proceso de desarrollo y constitución
de la mama es fundamental para entender el porqué
de los cambios que sufre la mama femenina con la edad
y la forma en que la cirugía estética
puede ayudar a corregirlos.
Su formación comienza en el feto, durante el
cuarto mes de embarazo, siendo uno de los pocos órganos
que no está completamente desarrollado al nacer.
Hasta la pubertad crecerá en igual proporción
que el resto del organismo. Durante la pubertad crecerá
más rápido, dando lugar a la presencia
permanente de los senos.
La diferenciación del tejido mamario en la
mujer se completa en torno a los 14-15 años
pero, sin embargo, su desarrollo continúa hasta
aproximadamente los 30 años debido a la estimulación
hormonal ovárica, hasta conformar la apariencia
de la mama femenina
adulta.
Durante la gestación tendrán lugar importantes
diferenciaciones en los tejidos mamarios hasta que,
en la lactancia, se formen las células secretoras
de leche. Cuando finaliza el periodo de lactancia,
se da una rápida involución de manera
que la glándula recupera una morfología
parecida a la que tenía antes de la gestación,
aunque el embarazo dejará una huella permanente
en la mama que se acrecentará con la menopausia.
Los signos externos que se aprecian en este proceso
de envejecimiento mamario es lo que médicamente
se define como “ptosis”, palabra de origen
griego que significa “caída”.
¿Cómo definiría una
mama perfecta?
La mama desarrollada y de proporciones estéticas
ideales tiene una forma semiesférica y está
habitualmente situada entre la segunda y la séptima
costilla, con el pezón a la altura del cuarto
espacio intercostal. El pezón ha de ser el
punto focal de la mama en la visión frontal.
Si trazáramos una línea transversal
que cruzara la mama horizontalmente a través
del pezón, veríamos cómo la esfera
mamaria tendría 1/3 de su volumen por encima
de esa línea y 2/3 del mismo por debajo. En
la visión lateral, la mama desciende en una
suave línea cóncava desde el hombro
hasta el pezón y, desde ahí, al surco
submarino en una marcada línea convexa.
¿Cuáles son los objetivos de
la cirugía estética de rejuvenecimiento
mamario?
Principalmente tres: elevar el complejo areola-pezón
a su posición normal, conseguir una forma y
volumen estéticamente
correctos y simétricos, y lograr cicatrices
disimuladas.
En la actualidad, disponemos de diversas técnicas
quirúrgicas que solas o en combinación,
según el caso, nos permiten restaurar un pecho
con signos de envejecimiento o secuelas postgestacionales.
Un pecho sano, firme y bonito genera confianza en
la mujer y aumenta su autoestima, ayudando a mejorar
por tanto su bienestar interno y proyección
social.
¿Cómo se detecta una “ptosis”
o caída de la mama?
La “ptosis” mamaria supone una alteración
importante para la mujer puesto que refleja las consecuencias
de la edad. Cuando existe “ptosis” mamaria,
el complejo areola-pezón cae hasta la altura
del surco submarino o por debajo del mismo. La piel
se alarga
y el tejido glandular se acumula en la parte más
inferior de la mama. Pueden aparecer estrías
en dirección hacia el pezón
y signos de atrofia cutánea. La parte superior
de la mama parece desinflada mientras que la parte
inferior se hace más llena y larga.
¿Qué técnicas se utilizan
para el rejuvenecimiento mamario?
Cuando lo que queremos es reposicionar la mama, devolviéndole
su forma y posición, hablamos de lo que quirúrgicamente
conocemos como Maxtopexia, palabra derivada del griego
“mastos” que quiere decir pecho y de “pexi”
que quiere decir fijación. Esta técnica
consiste en elevar el complejo areola-pezón
y redondear la mama, fijándola a la pared torácica
en una posición más alta.
Es una cirugía que se hace básicamente
a expensas de resección cutánea y que,
en la actualidad, deja una cicatriz vertical 
desde el borde inferior del complejo areola-pezón
hasta aproximadamente uno o dos centímetros
por encima del surco submarino sin sobrepasarlo para
que la cicatriz no sea visible por debajo del sujetador
o del bikini. Es una cicatriz lineal y
fina que generalmente es imperceptible en un plazo
de 3 a 6 meses.
Cuando además de la caída mamaria hay
una atrofia importante, con pérdida de volumen,
la Maxtopexia por sí sola no es suficiente
para devolverle a la mama su forma juvenil. Es entonces
cuando se ha de combinar esta técnica con la
colocación de unas prótesis que realcen
el volumen mamario.
Utilizamos con el mismo patrón de cicatriz
vertical, prótesis de gel de silicona cohesiva
que colocadas detrás de la glándula
mamaria o detrás del músculo pectoral,
según el caso, rellenen el volumen mamario,
restaurándolo, aumentándolo o 
corrigiendo una asimetría existente.
En algunos casos específicos, en los que la
paciente rechaza la existencia de cicatrices, podemos
restaurar forma, volumen y
posición mamaria con una técnica de
Mamoplastia de aumento, es decir, sin resecar la piel
y colocando prótesis mamarias de volumen ligeramente
mayor. Tendríamos entonces una cicatriz pequeña
y discreta en la mitad inferior de la areola.
Finalmente, en los casos de hipertrofia o gran volumen
mamario, acompañaríamos la Mastopexia
con una reducción mamaria, extirpando parte
del tejido glandular hasta lograr el tamaño
deseado.
Existen para ello gran diversidad de técnicas
en la actualidad, si bien hoy en día se tiende
también a ser conservadores en cuanto a las
cicatrices resultantes y podemos lograr también
una mínima cicatriz vertical en estos casos.
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