| Pese a que la compañía,
que cuenta con más de 25 años de experiencia,
inició su andadura confeccionando productos para que
otras empresas las comercializasen, en los últimos
años ha optado por ocuparse directamente del contacto
con el cliente, logrando además unos resultados esperanzadores.
Un equipo experto
Uno de los principales activos de Peña,
Alfombras y Tapices es, sin duda, su excelente equipo humano.
Se trata de 280 personas que trabajan en los distintos departamentos
de la empresa con el único objetivo de ofrecer al mercado
una perfecta conjugación de calidad y servicio.
Diseñadores, dibujantes, artesanos, red de ventas,
personal de marketing y directivos velan por el cumplimiento
constante de los tres parámetros sobre los que se asienta
la filosofía de trabajo de la compañía:
la calidad que da el proceso de elaboración, la exclusividad
que aporta el mismo anudado o tejido manual (cada pieza es
una obra de arte absolutamente irrepetible) y dedicación
absoluta a sus clientes, que se traduce en un asesoramiento
personalizado y en un plazo de entrega razonable y sin competencia.
Recientemente, Peña, Alfombras y Tapices ha inaugurado
su primer local en Madrid (en el número 11 de la calle
Zurbano), que viene a complementar la gran exposición
que tiene en Las Rozas.
La gama más completa
Posiblemente, el producto estrella de Peña,
Alfombras y Tapices sea la alfombra. Por esa razón,
el personal de la empresa está al tanto de las últimas
tendencias del mercado y ha apostado desde el principio por
los modelos europeos (franceses y españoles), que son
mucho más acordes con el gusto de nuestro entorno cultural
occidental. Además, la firma ofrece a sus clientes
la restauración de tapices y alfombras antiguas y cualquier
servicio relacionado con estos productos, como la limpieza
o la expertización.
Sea como fuere, Peña, Alfombras y Tapices está
abierto a la realización de cualquier producto relacionado
con el anudado o el tejido manual, que es la base de la calidad
de su trabajo. Un ejemplo de ello es la introducción
de la tapicería para muebles en tapiz o bordado, que
está teniendo gran éxito debido a la exclusividad
del resultado.
Otro de los aspectos que define a Peña, Alfombras y
Tapices es su clara vocación investigadora e innovadora.
En este sentido, Pedro Peña, Director Gerente de la
empresa, explica que “hemos rescatado para nuestra colección
“Antiqua” unos diseños basados en los antiguos
modelos fabricados en los telares de Alcaraz, Cuenca o Lietor
durante los siglos XIV al XVII. Además, en estos momentos
estamos presentando una colección de alfombras de diseño
vanguardista en la que tenemos puestas muchas esperanzas,
precisamente por que aplicamos materias primas y técnicas
de gran calidad como es el anudado manual”.
Máxima
calidad
En el mundo de la alfombra, hablar de calidad
es sinónimo de alfombras realizadas a mano. “Pienso
que las alfombras mecánicas o de sistema tufting ni
siquiera deberían llamarse alfombras. Y créame
que hay mucha confusión en el mercado -explica Peña-.
La calidad en una alfombra viene determinada por la cantidad
de nudos que lleva y, en nuestro caso, hablamos de excelente
calidad por la densidad de nudos con la que tejemos y por
la materia prima que se utiliza. En esto puedo asegurarle
que no tenemos competencia por aristocrática que sea”.
En efecto, Peña, Alfombras y Tapices efectúa
exhaustivos controles de calidad en todas las piezas que fabrica,
aunque el mayor aval de calidad es la mano del hombre que
va tejiendo nudo a nudo la alfombra con los cabos de lana
tintada.
Alfombras sin fronteras
Tras más de un cuarto de siglo en el
sector, Peña, Alfombras y Tapices ha realizado obras
en prácticamente todo el mundo, tanto para viviendas
particulares como para grandes hoteles, donde no tiene competencia.
Aunque España es su mercado principal, en los talleres
de la compañía se están anudando alfombras
de grandes dimensiones para varios hoteles de París,
México, Austria y Líbano.
Peña, Alfombras y Tapices dirige sus productos fundamentalmente
a personas que aprecian el arte y el papel fundamental de
las alfombras y los tapices en la decoración. Para
responder a sus necesidades y a sus gustos, la empresa ha
producido distintas colecciones de alfombras que van desde
el estilo más clásico de las alfombras francesas
hasta el más moderno o el ecléctico, pasando
por su colección española “Antiqua”,
caracterizada por esa pátina que sólo la lana
hilada a mano, los tintes naturales y el complicado proceso
de anudado posterior pueden incorporar. Por último,
Peña, Alfombras y Tapices acaba de lanzar su nueva
línea moderna, que mezcla acertadamente la calidad
del anudado manual con los estilos más vanguardistas
en decoración.
Hoy por hoy, Peña, Alfombras y Tapices es la única
empresa capaz de realizar cualquier obra sean cuales sean
las dimensiones, en un tiempo de entrega razonable y con la
calidad exigida por el cliente. “Nadie tiene telares
de 15 metros de ancho para fabricar grandes alfombras de un
largo ilimitado y nadie puede competir con nuestra calidad
y capacidad de ajuste en los precios”, afirma Pedro
Peña.
Futuro
De cara al futuro, Peña, Alfombras y
Tapices apuesta por mantener los ritmos de crecimiento experimentados
en los últimos años. El sostenimiento de esa
expansión coincide con la incorporación a la
empresa de la segunda generación familiar que, entre
otros hitos, ha incidido de forma determinante a la hora de
impulsar la línea moderna de alfombras.
La apertura de la nueva sede en pleno centro de Madrid, concebida
como galería de arte, supone un avance importante en
la comunicación de la empresa con sus clientes. Por
esa razón, la empresa cuenta con personal de atención
al público con amplia experiencia en el protagonismo
decorativo de alfombras y tapices.
“Tenemos muchas esperanzas puestas en las colecciones
de nuestra nueva línea moderna que, igual que el resto
de nuestra oferta, se basa en la calidad. ¿Por qué
las alfombras modernas deben ser incomodas, poco higiénicas,
difíciles de limpiar y de poca durabilidad?”,
concluye Pedro Peña.
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