Con un equipo humano
formado por 120 personas y una superficie de instalaciones
que ronda los 7.000 metros cuadrados, esta empresa gallega
comercializa sus productos tanto en el mercado nacional como
a través de la exportación, actividad que representa
alrededor del 20% de su facturación total. En este
sentido, la presencia de Maderó es especialmente significativa
en países como Estados Unidos, Canadá, Puerto
Rico, Suiza, Alemania, Gran Bretaña o Francia, por
citar sólo algunos ejemplos.
Una firma en evolución
Tras unos inicios centrados únicamente
en el diseño y la fabricación de accesorios
de baño, la empresa imprimió un giro a su labor
a principios de los años 80, una vez que su marca estaba
ya consolidada y posicionada en el mercado. En ese época,
Maderó amplió su oferta con nuevos productos,
derivando su producción a la fabricación de
muebles de baño y todos sus complementos. Hoy en día,
Maderó está formada por un grupo de empresas
centradas, todas ellas, en el mundo del amueblamiento del
baño.
Calidad
certificada
Desde que iniciara su andadura, la filosofía
de trabajo de Maderó se ha basado en ofrecer al mercado
una perfecta conjugación de calidad y diseño,
factores que unidos al servicio al cliente han ayudado a potenciar
su imagen de marca y a alcanzar un reconocido prestigio en
el mercado.
Gracias a esa estrategia, los productos Maderó están
presentes en las principales tiendas especializadas en el
mundo del saneamiento y son distribuidos por los más
importantes mayoristas del sector, que se encargan también
de proporcionar un elevado nivel de servicio al público.
Una amplia gama
Uno de los aspectos que mejor define la trayectoria
de Maderó es la amplitud de su catálogo de productos,
que se compone por distintas colecciones en las que se emplean
diversidad de materiales, desde chapas de madera tintadas
hasta maderas macizas, pasando por MDF lacado, vidrio o acero,
entre otras materias primas.
El hecho de trabajar con una gama tan amplia permite a Maderó
ofrecer diseños, acabados y soluciones para todo tipo
de ambientes, desde el ya clásico amueblamiento integral,
hasta las más avanzadas concepciones en la decoración
del baño que combinan complementos como carritos, columnas,
modernos espejos o encimeras de cristal.
Tres centros productivos
Trabajar con todo tipo de materiales ha traído
consigo fuertes inversiones en tecnología, maquinaria
e infraestructura, de manera que Maderó cuenta hoy
con tres centros de trabajo.
El principal de ellos, situado en La Coruña, está
dotado de la más moderna tecnología para la
manufacturación de la madera, y acoge también
su propio centro de elaboración del vidrio, un campo
al que Maderó destina importantes recursos en investigación
y desarrollo y que ha supuesto también un fuerte impulso
a su gama de productos.
La segunda factoría, que se encuentra en Lugo, está
especializada en el mecanizado de maderas macizas. Se encarga,
además, de fabricar aquellos elementos de sus productos
que requieren un tratamiento más artesanal.
Por último, Maderó ha creado su propia marmolería,
sita en el Polígono Industrial de Sabón, también
de la capital coruñesa. En ella se fabrican sus encimeras
y todos aquellos complementos para el cuarto de baño
elaborados con piedra natural.
Perspectivas
El crecimiento experimentado por la empresa
en los últimos años ha hecho que la dirección
de Maderó se plantee una ampliación de sus instalaciones.
En este sentido, la compañía ha adquirido 150.000
m2 de terreno industrial en una localidad cercana a La Coruña,
donde se prevé proyectar y construir un nuevo centro
productivo.
Con esa ampliación, Maderó pretende mantener
su presencia en el mercado nacional y, sobre todo, incrementar
su actividad exportadora, para lo que acude con regularidad
a las principales ferias del sector tanto en España
como fuera de nuestras fronteras, donde muestra sus creaciones
vanguardistas y sus diseños más novedosos y
modernos.
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