| La firma hereda,
desde sus inicios, la filosofía y manera de hacer de
dos empresas anteriores, SORIANO y MONTORO, con una trayectoria
en este oficio de 60 y 70 años respectivamente. LANDA
DELTA concibe sus productos como obras de arte y se encarga
del proceso íntegro de elaboración de sus lámparas,
desde la matricería y el diseño, a la fabricación
propiamente dicha.
En unas instalaciones de 1.800 m2 y con una plantilla de 25
trabajadores, la empresa diseña una línea clásica
de lámparas elaboradas en cristal de swarovsky y bronce
fundido a tierra, ambos materiales de gran calidad. LANDA
DELTA no invierte en nuevas tecnologías y apuesta por
un trabajo menestral, manteniento el torneado y cincelado
a mano. La firma cuenta con el título Artesanía
de la Generalitat de Valencia.
Las creaciones de la empresa son de diseño rústico,
gusto exquisito y no quedan obsoletas con el paso del tiempo,
motivo por el cual no lanzan más de 3 o 4 modelos cada
año al mercado. En la actualidad, la sociedad distribuye
sus productos por todo el mundo y se dedica a la restauración
de palacios, congresos, casinos..., siendo su último
trabajo el Palacio Emir Catar.
LANDA DELTA opina que “si la luz es la vida, la lámpara
es la vida de la luz” y, por ello, su propósito
último es seguir manteniendo la artesanía y
el diseño en este ramo.
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