Fundación Real Fábrica de Tapices: casi tres siglos haciendo y conservando obras de arte
Porque evolucionar no significa cambiar sustancialmente, la Real Fábrica de Tapices conserva la producción artesanal de tapices, alfombras y reposteros y los últimos avances técnicos se han puesto al servicio de esta institución para la restauración de alfombras y tapices.
Reputación merecida
El reconocido prestigio de sus alfombras, tapices y reposteros descansa sobre el control de todos los procesos que intervienen en su fabricación, desde la selección de los materiales, el dibujo, el teñido, hasta el tejido del nudo.
“Uno de los principales añadidos -explica Mª Dolores Asensi, directora de la Fundación- es nuestro catálogo histórico de modelos, en el que cualquier cliente puede elegir entre miles de bocetos el diseño idóneo para su alfombra, contando además con el Taller de Dibujo, desde el que se siguen haciendo nuevos modelos o adaptando los antiguos a las necesidades actuales. Además, nuestros clientes visitan nuestros talleres y contemplan el proceso de fabricación de sus encargos”.
En los talleres de restauración, el saber hacer secular de los artesanos de la Real Fábrica de Tapices se combina con los principios éticos y los adelantos técnicos que procura la ciencia de la conservación moderna. Hoy día, esta institución considera que la conservación del Patrimonio Histórico debe seguir siendo una de sus aportaciones a la sociedad, por lo que se ha impuesto el reto de conciliar la tradición artesanal con las innovaciones que marcan los nuevos tiempos.
Servicios añadidos
Otro de los servicios más demandados a la Fundación Real Fábrica de Tapices es el mantenimiento, la limpieza y el depósito de las alfombras, una labor útil debido al uso estacional de estos tejidos de nudo.
La cartera de clientes de la Fundación se compone tanto por particulares como por instituciones, si bien predominan los primeros en las actividades de fabricación. En este momento, en el que las alfombras y tapices europeos ganan protagonismo en la alta decoración, la Real Fábrica se encuentra en plena fase de crecimiento, y ha iniciado su salida al exterior tomando como punto de partida, como destaca Mª Dolores Asensi, la asistencia de la Real Fábrica de Tapices a la Feria Expohabitat en Moscú organizada por el ICEX, que ha tenido una gran repercusión no sólo a nivel de visitantes, sino también de presencia en medios de comunicación de este país.
Formación y nuevos artesanos
Ese progresivo crecimiento está permitiendo, asimismo, la incorporación de un elevado número de nuevos artesanos, garantizando así la supervivencia de unos oficios que han sido y son, una de las expresiones más sublimes de las artes suntuarias.
En este ámbito cabe destacar también la actividad de formación de nuevos artesanos mediante la Escuela-Taller, que este año comenzará su tercera promoción. La Escuela-Taller ha sido creada por la Fundación con el fin de conservar y mantener la técnica del tejido de alfombras y tapices; una labor de promoción y divulgación que se completa con un laboratorio especializado de restauración de tapices, donde se trabaja con el sistema artesano tradicional y con la ayuda de los avances tecnológicos y científicos de los análisis de fibras y cromáticos de los tintados.
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