| Nacida hace quince años
sobre la experiencia anterior de sus fundadores, TAD cuenta
con un equipo humano compuesto por 70 personas y con unas
instalaciones de 3.000 m2 divididas en tres centros productivos,
estructurados según las diferentes fases productivas.
Hoy por hoy, la compañía tiene como ámbito
de acción tanto el territorio nacional (donde es líder)
como la exportación, actividad que representa aproximadamente
el 30% de su facturación, especialmente a países
europeos con gran tradición en el sector, como Italia
o Suiza. 
La filosofía de trabajo de esta empresa catalana se
basa en ofrecer a sus clientes algo más que un mero
alimentador de piezas. En este sentido, TAD ha tratado siempre
de no desvincular las exigencias atribuibles a sus propias
realizaciones, de su empeño por contribuir al éxito
global de cada inversión.
Un objetivo éste, que depende en alto grado del rigor
en el tratamiento de las interdependencias entre las diferentes
áreas involucradas: producto – sistema de alimentación
– unidad productiva – entorno físico –
entorno profesional.
La importancia de la alimentación dinámica
Los procesos automáticos de producción que
se abastecen de piezas conformadas en base a una geometría
repetitiva (tapones, clavos, tornillos, ejes, etc.) precisan
de equipos periféricos que suministren a las máquinas
o líneas automáticas involucradas uno o más
flujos de las piezas a procesar, en la posición requerida,
al ritmo prefijado y con un grado de fiabilidad operativo.
La alimentación dinámica tiende a sustituir
progresivamente a la manual, no tan sólo por razones
de productividad derivadas de la lógica económica
del mercado, sino también porque en el marco del avance
tecnológico exige superior cualificación e introduce
mayor comodidad en las tareas del personal involucrado.
Los equipos y sistemas de alimentación dinámica
que ofrece TAD utilizan como técnica de transporte
la vibración electromagnética, en general, y
la tracción electromecánica, en particular.
Incorporan un amplia gama de modalidades de selección
y posicionamiento y todo tipo de controles inherentes a la
propia funcionalidad de los equipos y a las exigencias de
la unidad productiva a la que abastecen (controles de nivel,
saturación, reciclaje, continuidad de flujo, antidesbordamiento,
etc. ...).
Cada equipo es diferente ya que cada cliente responde a unas
necesidades concretas y diferenciadas, y se imponen en consecuencia,
soluciones particulares. Es la lógica de lo especial
aplicada a la tecnología de la productividad.
En cualquier caso, Técnicas de Alimentación
Dinámica ha optado siempre por ofrecer a sus clientes,
además de la calidad de sus equipos, demostrada durante
años de experiencia, el valor añadido de su
Servicio de Interacción Técnica con los especialistas
de las demás áreas involucradas, fórmula
que permite superar todo tipo de dificultades de interrelación
y contribuye a dejar las unidades productivas operando a rendimientos
óptimos para el usuario final.
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