| Hoy, casi un siglo después,
esta empresa familiar se ha convertido en un referente para
el sector de la fabricación de bienes de equipo para
la fabricación de cerámica estructural, principalmente
ladrillos y tejas, con una destacada presencia en países
de los cinco continentes. Así, Verdés destina
aproximadamente el 50% de su facturación a la exportación,
tanto directamente como a través de sus filiales en
Brasil, Portugal y Marruecos.
En conjunto, la compañía dispone de 17.000 metros
cuadrados en su sede central de Vilanova del Camí (Barcelona),
a los que hay que sumar los 10.000 m2 de la planta brasileña
y otros 4.000 en Portugal.
Actualmente, Verdés da empleo a más de 300 personas
y basa su filosofía de trabajo en la experiencia, la
calidad y el servicio personalizado al cliente.
La flexibilidad de un líder
Y es que, si hay algo que caracteriza a Verdés y
la distingue de sus competidores es su capacidad para adaptarse
al máximo a las necesidades de sus clientes. En este
sentido, la empresa adecua sus modelos estándar a las
peculiaridades de cada instalación, analizando y desarrollando
el proyecto, procediendo a su fabricación y, posteriormente,
a su montaje in situ.
Verdés cuenta con una amplia gama de bienes de equipo
para la fabricación de cerámica estructural,
entre los que destacan las trituradoras de sólidos,
sus complementos (dosificadoras, alimentadoras, almacenadoras…)
y, por encima de todo, su serie de extrusoras en vacío,
verdadera especialidad de la compañía.
Para ofrecer un mejor y más rápido servicio
a sus clientes, la empresa se ha dotado de las más
avanzadas tecnologías del sector, las cuales, combinadas
con la experiencia del departamento de I+D, ayudan a configurar
una de las más reconocidas ofertas del mercado.
Una empresa internacional
Pese a que la actividad exterior de Verdés se remonta
a 1975 con la apertura de la filial de Brasil, la incorporación
(en 1997) de la última generación familiar ha
supuesto un cambio en la cultura tradicional de la empresa.
Desde hace apenas cuatro años, Verdés trabaja
por lograr un salto cuantitativo y cualitativo en su labor
a partir de una política de fuertes inversiones y expansión
internacional que se traduce en el "Proyecto Innova".
En este sentido, los responsables de la empresa apuestan decididamente
por consolidar los mercados en los que Verdés se encuentra
ya presente y, poco a poco, situar a la compañía
en una buena posición en los mercados europeos de primer
orden, así como en Norteamérica.
El desarrollo de tecnología propia, la proximidad al
cliente, la apuesta por la calidad y su vocación de
servicio se convierten, pues, en la mejor carta de presentación
de una empresa familiar que ha sabido interpretar y adaptarse
a las necesidades del mercado y de su entorno.
|