¿Qué
son Safeline, S.L. y sus productos Sureline?
Los fundadores de Safeline, S.L., empresa 100 % española
con diez años de historia, señalan que su nombre
y él de sus productos (Sureline), que significan "línea
segura", nacen de su voluntad de desarrollar tecnologías
para resolver los numerosos y crecientes problemas de la electricidad
y la electrónica, no resueltos por las tecnologías
convencionales. En términos relativos, Safeline se
coloca primera en el ranking mundial de investigación.

Así consigue desarrollar nuevas y exclusivas tecnologías
de protección eléctrica que la sitúan
como líder mundial, con prestaciones de hasta 2.000.000
% mas protección que las convencionales, integrándolas
en sus aparatos que pone en el mercado y que obtienen la aceptación
a plena satisfacción de las más importantes
instituciones de los más diversos sectores. Subcontrata
su producción, garantizando así crecimientos
y servicio extraordinarios. Además, establece controles
de calidad exhaustivos, obteniendo un histórico de
9 años de defecto cero.
Estas premisas le han permitido ofrecer un seguro RC de producto
de 5 millones de Euros y una garantía total de 6 años.
Frecuentemente, cede equipos en prueba.
Asimismo, ofrece modalidad RENTING, lo que supone para el
usuario un costo cero por desgravación fiscal inmediata.
¿A quién interesa las protecciones
Sureline?
A jefes de mantenimiento, técnicos, ingenierías,
responsables financieros y, en general, responsables de instalaciones
y servicios automatizados de un cierto valor, públicos
y privados. Por ejemplo: telecomunicaciones y RTV, iluminación
y señalización viaria, estaciones remotas, policía,
bomberos, protección civil, control de aguas (potables,
EDAR, cuencas…), educación, oficinas, informática,
etc. Incluso para instalaciones existentes, pues su aplicación
no exige modificación alguna, como se aprecia en la
fotografía y esquema (basta intercalar).
¿Qué problemas resuelve?
El mayor riesgo de fiasco en una instalación es él
de la rotura de sus elementos o la desconexión de diferencial.
Ambas son consecuencias directas típicas de una sobretensión
que deja la instalación fuera de servicio, generando
pérdidas económicas, lucro cesante, costos de
mantenimiento, etc.
Las protecciones convencionales no resuelven más allá
de un 5 % y se destruyen en el intento pues sólo sirven
para un minoritario rango de tiempos (microsegundos). El Sureline
protege también contra las de duración superior
(milisegundos, persistentes e, incluso, permanentes), las
cuales son mayoría y mucho más peligrosas. Además,
protege contra fallos de neutro, maniobras, errores humanos,
etc. y contra desconexiones intempestivas de diferencial y
de magnetotérmico.
Vigila constantemente la red, abortando en su origen cualquier
sobretensión o infratensión mediante una desconexión
extremadamente rápida, obteniendo cero voltios en sólo
2 milisegundos (una décima parte de onda de red). Así
protege instalación y aparatos, abortando las desconexiones
intempestivas de diferencial ( cero voltios = cero fugas ),
y proporcionando también protección diferencial
y magnetotérmica de 10KA.
En breves segundos, tras haber diagnosticado el motivo de
su actuación y una vez el equipo ha comprobado que
la irregularidad ha desaparecido y que las protecciones siguen
vigentes, realiza una reconexión automática
(inteligente), restableciendo la total operatividad de la
instalación.
El SURELINE, monofásico o trifásico, es operativo
a cualquier tensión convencional, totalmente automático,
virtualmente indestructible y efectúa un autotest cada
tres segundos, garantizando así a la instalación
una protección y operatividad permanentes y, mediante
sus controles remotos de entrada y salida, puede recibir órdenes
o dar señales externas.
Ello le permite recibir ordenes de detectores de gas, de humo
y de cualquier elemento standard, proporcionando una seguridad
extra para situaciones de crisis. Por ejemplo, un terremoto
o atentado provocan roturas de conducciones de gas y de líneas
eléctricas. Los subsiguientes cortocircuitos provocan
explosiones. El Sureline evitaría la presencia de electricidad
y, por tanto, esas explosiones.
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