| Sus orígenes
se remontan a un pequeño convento de agustinos recoletos
situado en las islas Filipinas, donde unos frailes decidieron
sobre el año 1885 fabricar cerveza como remedio a la
debilidad que padecían como consecuencia de la climatología
tan calurosa de la zona. El éxito de ventas provocó
que la comunidad se viese desbordada ante la fuerte demanda,
por lo que fue absorbida por la futura cervecera San Miguel.

En febrero de 1946 se constituyó en Lleida la sociedad
La Segarra con la finalidad de fabricar cerveza, aunque los
trámites burocráticos hicieron que su puesta
en marcha no tuviese lugar hasta 1953. La primera cerveza
serigrafiada en esta factoría con la marca San Miguel
salió en mayo de 1957, alcanzando ese mismo año
una producción de 18.000 Hl. que se iría incrementando
con el paso de los años.
En 1966 se inauguró en Málaga la segunda fábrica
cervecera, mientras que en enero de 1970 compraron la factoría
que el consorcio hispano-holandés Heineken-Unilever
poseía en Burgos. Con estas tres plantas productivas
alcanzaron en 1970 una capacidad de 1.600.000 Hl. y lograron
una cuota del 7% del mercado nacional.
Exportación
El inicio de las exportaciones de San Miguel se produjo
en el año 1962 como resultado de la estrategia de la
Dirección General por la conquista de nuevos mercados
y la realización de actividades fuera de España,
consolidándose desde entonces y hasta mediados de los
70 un flujo regular de ventas hacia el exterior en países
como Francia, Inglaterra, Suecia e Italia.
Gracias a la progresiva apertura democrática de nuestro
país y al excelente trabajo del Departamento de Exportación
de la compañía, el periodo comprendido entre
los años 1975 y 1977 se caracterizó por la masiva
llegada de solicitudes procedentes tanto de la Europa Occidental
como de Europa Oriental y Norte de África, llegando
a bordear entonces la cifra anual de 125.000 Hl.
A finales de 1988, San Miguel supera ya su primer millón
de cajas exportadas, mientras que la venta al exterior de
cerveza en barril comenzaba a acercarse a un volumen de 200.000
Hl. por año. El periodo de los 90 se distingue por
la eclosión de España a partir de los Juegos
Olímpicos de Barcelona, que dieron a nivel mundial
la imagen de un país moderno, con un gran desarrollo
cultural y económico. En este contexto, nuestro país
se sitúa como el tercer productor de cerveza de Europa,
por lo que se van consolidando para San Miguel mercados tan
importantes como el inglés, francés, italiano,
portugués y escandinavo, lo que situaron a esta marca
como la empresa líder de exportación de cerveza
de España con una cifra de 300.000 Hl. anuales a finales
de la década.
Una marca con futuro
Durante esta época se produjo la compra de la compañía
por parte de Danone, lo que produjo un aprovechamiento de
las sinergias con este grupo, así como la venta de
San Miguel a Mahou y la fijación de nuevos e importantes
retos de cara al futuro, que se espera abordar con ilusión,
ambición y confianza porque la marca está muy
consolidada en el extranjero, tanto a nivel europeo como en
otros continentes, ya que es suministrada y comercializada
en más de 70 países de todo el mundo.
Así, algunos de sus proyectos más destacados
son la producción de cerveza en las islas británicas
para este mismo año y la apertura de nuevos mercados
con la finalidad de que San Miguel sea una marca cada vez
más internacional dentro del mercado global.
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