| Compuesta por 820 socios, 300
de los cales permanecen activos, Bodegas San Alejandro había
centrado su labor en la producción y comercialización
de vinos a granel hasta que hace apenas una década
decidió dar un giro a su actividad y comenzar a embotellar
sus caldos.
Fruto de ese nuevo impulso, la empresa destina alrededor del
90% de su producción a la exportación, con una
presencia muy significativa en países como Estados
Unidos, Canadá, Australia, Suiza, Singapur y distintos
estados miembros de la Unión Europea.
Vinos con personalidad
La cooperativa cuenta en la actualidad con más de
1.300 hectáreas de viñedos situados entre los
750 y los 1.000 metros de altitud a lo largo de siete municipios
distintos, cuyos suelos y microclimas aportan personalidad
a sus vinos.
Así, a las variedades tintas tradicionales de la zona
(Garnacha, presente en la mayoría de los productos
de la bodega, y Tempranillo), San Alejandro cultiva también
la variedad blanca Macabeo y, en menor medida, Cabernet, Syrah
y Merlot, que permiten obtener selectos coupages que controla
personalmente Rubén Magallanes, el enólogo de
la empresa.
Actualmente, Bodegas San Alejandro comercializa vinos blancos,
tintos y rosados, y lo hace bajo dos grandes marcas. La primera,
"Viñas de Miedes", se dirige a las grandes
superficies y la hostelería e incluye en su oferta
ocho tipos de vinos, como los jóvenes, crianzas, reserva
o los dulces.
La segunda de las marcas de la bodega se ha bautizado con
el nombre de un insigne escritor del siglo XVII oriundo de
la región: Baltasar Gracián. Los ochos vinos
de la marca se comercializan a través de tiendas especializadas
y de la alta restauración.
Calidad reconocida
La clara apuesta por la calidad que la dirección de
Bodegas San Alejandro hizo en su día con la modernización
de los medios de producción y elaboración ha
dado como resultado una gran acogida por parte del público
de distintos países. En este sentido, cabe destacar
que dos de sus vinos, comercializados en Estados Unidos bajo
la marca "Las Rocas de San Alejandro", recibieron
el pasado mes de septiembre 91 y 93 puntos Parker, respectivamente,
una calificación que otorga la mayor eminencia en vino
de Norteamérica: Robert Parker.
Tras este éxito que, dicho sea de paso, no está
al alcance de todo el mundo, esta bodega aragonesa afronta
el futuro con la vista puesta en situarse con mayor fuerza
en segmentos altos de mercado y por potenciar su presencia
en aquellos países en los que su presencia es aún
incipiente.
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