GCE: el cuadro eléctrico con mayúsculas
Actualmente, esta empresa zamorana cuenta con un equipo humano formado por 56 personas y dispone de una factoría totalmente automatizada que, con una superficie de 5.000 metros cuadrados, da servicio tanto al mercado español como fuera de nuestras fronteras. En este sentido, la exportación de la compañía supone alrededor del 40% de su facturación, con una significativa presencia en países como Portugal, Italia, Francia, Bélgica, Irlanda, Cuba y diversos estados árabes.
Calidad total
Desde sus inicios, General de Cuadros Eléctricos ha basado su filosofía de trabajo en poner a disposición de sus clientes una perfecta combinación de variedad, calidad y servicio a un precio muy competitivo. Así, las continuas inversiones en tecnología han hecho de la empresa un verdadero referente del mercado, tanto por la calidad de sus productos -GCE está certificada según las normas ISO 9002- como por su enorme capacidad para personalizar su catálogo y, sobre todo, para realizar entregas en nuestro país en plazos que, por regla general, oscilan entre las 24 y las 48 horas. Por otra parte, GCE cuenta con equipos de serigrafía e imprenta que le permiten personalizar los productos a medida de sus clientes y tener en la fabricación para terceros un importante segmento de mercado.
Gracias a esa política, General de Cuadros Eléctricos ha logrado hacerse con una importante cartera de clientes, compuesta fundamentalmente por empresas instaladoras y comercializadoras de sistemas de riego, piscinas y electricidad.
Flexibilidad
Actualmente, General de Cuadros Eléctricos cuenta con una extensa gama de productos que podemos clasificar en cuatro grandes áreas de negocio: la fabricación de cuadros eléctricos, la importación y fabricación de material eléctrico, las bombas domésticas de superficie y achique y, por último, la fabricación de bombas sumergibles. Disponer de semejante variedad ha supuesto para la empresa una importante ventaja respecto a otros fabricantes, especialmente gracias a la automatización de sus procesos que repercute de forma directa en una política de precios muy competitiva que ha logrado elevados niveles de satisfacción y fidelidad en el mercado.
De cara al futuro, la dirección de GCE apuesta por mantener la línea seguida desde su fundación y por obtener crecimientos continuos que le permitan rebajar costos y mantener su cuota de mercado. Además, la empresa está llevando a cabo un fuerte proceso de internacionalización que, con el apoyo de las cámaras de comercio, hacen que esta empresa castellano-leonesa afronte el futuro con optimismo.
|