| Desde el año 2002, la compañía
pertenece al grupo Elektro Automation International, cuya
sede se encuentra en Liechtenstein y que suministra sus equipos
a todos los rincones del mundo.
Calidad certificada
Con un equipo humano formado por 75 personas, esta empresa
malagueña trabaja únicamente para fabricantes
de primeros equipos y, más en concreto, para todas
las factorías del grupo Volkswagen y Ford en todo el
mundo. Wolfgang Kiefer, responsable de la empresa, explica
que “nos caracterizamos por tener una estructura ágil
y flexible, capaz de responder de forma inmediata a las necesidades
de nuestros clientes y con unos niveles de calidad muy elevados”.
En efecto, Elektro Automation Málaga dispone de múltiples
certificaciones de calidad, como la ISO 9001:2000, la ISO
TS 16949 o la ISO 14001, esta última relativa a su
sistema de gestión medioambiental. “Además
de las certificaciones ISO, estamos homologados por el grupo
VW con su certificado A1 y por Ford, en este caso con el Q1”,
afirma Kiefer.
Una amplia gama
Actualmente, Elektro Automation Málaga suministra
a los fabricantes automovilísticos sistemas electrónicos
que gestionan las intermitencias, los limpiaparabrisas o los
antiniebla, por citar sólo algunos ejemplos. Se trata
de productos que pueden responder a un estándar o,
como explica Wolfgang Kiefer, “a un desarrollo conjunto
con el cliente, algo que se da cada vez más como un
servicio añadido que permite lograr exactamente aquello
que el fabricante necesita”.
De cara al futuro, los responsables de la compañía
apuestan por mantener la política de calidad y servicio
que la define desde hace 18 años, aunque se ha planteado
como principales objetivos proceder a una progresiva diversificación
de sus sectores de actividad. “Queremos seguir trabajando
para la industria del automóvil, aunque también
nos hemos fijado una meta clara: introducirnos en el mundo
de la electrónica industrial y en el de la línea
blanca. Y hacerlo con calidad y manteniendo nuestra estructura
en España, frente a la opción de otros competidores
de fabricar en países con menores costes sociales”,
concluye Kiefer. |