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Como testigo de la Historia que es, PAZ Y CIA. no trata de
imponer criterios en decoración, sino que tan solo "ha defendido,
y lo seguirá haciendo, la necesidad de conservar el lenguaje
que es patrimonio de este material", tal y como afirman sus
responsables, D. Vicente Carranza y D. Miguel Ángel Carranza,
en el libro de presentación
publicado con motivo del centenario de la compañía, por lo
que han conseguido crear "una escuela de verdaderos profesionales
que sienten y vibran por una textura y un color cerámico".
Porque si algo destaca en el universo de las manifestaciones
culturales europeas es el azulejo, debido a su genialidad,
tradición, diversidad, variedad de tratamiento plástico, capacidad
de adaptación a las situaciones más variadas y a su sorprendente
actualidad. El azulejo, en esencia, es un elemento animador
de las superficies, con propiedades de reflexión de luz, de
calor y de sonido. A pesar de su condición material pobre,
ya que se trata de barro vidriado, presenta una extraordinaria
riqueza de imaginación y fantasía.
La cerámica mural fue un reflejo de la cultura de los pueblos
que ocuparon las orillas del Mediterráneo. Gracias a la influencia
de las civilizaciones de origen islámico, esta vocación ornamental
se introdujo en Europa y llegó hasta
las costas del Mar del Norte.
Tradición y modernidad
PAZ Y CIA. conmemoró durante el año 1999 su primer siglo
de andadura dentro del mercado en el seno de unas instalaciones
absolutamente renovadas y equipadas con unos muestrarios en
los que el visitante puede contemplar de forma sencilla la
totalidad de tendencias tradicionales junto con los avances
tecnológicos más innovadores que han surgido en este campo.
La Dirección de esta firma acepta de buen grado las nuevas
tecnologías que se han creado para la elaboración de pavimentos
y revestimientos, aunque saben que sólo a partir de la artesanía
se pueden alcanzar cotas de arte con mayúsculas, por lo que
son conscientes de que por mucho que avancen las técnicas
siempre habrá que recurrir al artista y a la propia historia
de la cerámica para reconocer las cualidades que se expresan
mediante el barro, los esmaltes y el fuego.
Por ello, PAZ Y CIA. ha dedicado los mejores años de su vida
a la investigación del desarrollo de las cerámicas en Europa,
desde sus orígenes hasta nuestros días, tal y como muestran
los fondos de su museo, que está considerado como el más importante
de España, incluyendo los museos nacionales. 
El museo
En las instalaciones de esta empresa podemos encontrar una
selección cerámica de las piezas más representativas de la
actual producción europea, una colección muy respetuosa con
nuestro legado milenario que responde a un elevado nivel cualitativo
y estético.
La puesta en marcha de este museo comenzó gracias al apasionado
amor que Vicente Carranza siempre ha sentido por el barro,
una afición a la que ha permanecido fiel durante toda su vida
y que le ha llevado a coleccionar el máximo número posible
de obras de arte relacionadas con este ámbito.
Así, después de adentrarse en las cerámicas más cercanas de
su entorno, las de Talavera, esta personalidad del sector
sintió curiosidad por otros barros más lejanos. El hecho de
dedicarse profesionalmente a la comercialización de cerámica
contemporánea le llevó a viajar por aquellos lugares en los
que esta industria había tenido un arraigo histórico más destacado,
por lo que entró en contacto con Sevilla y sus antiguas cerámicas
trianeras; con Valencia y sus cerámicas medievales de Paterna
y Manises, así como con la azulejería barroca de la capital
del Turia; y con las cerámicas catalanas.
Pero su radio de acción se fue ampliando y los continuos desplazamientos
a Lisboa le pusieron en contacto con las espléndidas cerámicas
portuguesas. Lo mismo ocurrió con los azulejos de Holanda
y con otros muchos productos y zonas geográficas que le han
permitido crear poco a poco una colección que resume fielmente
toda una vida y que engloba con su vivo fondo documental una
importante parcela de nuestra Historia.
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