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JM Inmobiliaria:
Un referente de intermediación inmobiliaria
en Madrid
En 1997, de la mano de la experiencia en el sector
acumulada por Jonathan Martínez, veía
la luz JM Inmobiliaria, una agencia de intermediación
inmobiliaria dedicada tanto a la obra nueva como a
las viviendas de segunda mano. Hoy, la empresa cuenta
con un equipo humano formado por 15 personas y se
ha marcado como ámbito de actuación
la zona norte de la ciudad de Madrid, donde se ha
hecho con un gran prestigio gracias a su política
de transparencia, seriedad y servicio al cliente.
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Servicio integral

La filosofía de esta empresa está basada
en el cliente, ofreciendo la mejor calidad que actualmente
existe en el mercado. JM Inmobiliaria se encarga de
todo, y las zonas destacadas de actuación abarcan
Cuatro Caminos, Almenara, Castillejos... convirtiéndose
así en una de las inmobiliarias de referencia
a la hora de buscar casa en estas áreas de
Madrid. Más de 3.000 clientes les avalan.
Así, desde sus inicios, JM Inmobiliaria basa
su trabajo en un aspecto claro: lograr que sus clientes
no sufran molestia alguna a la hora de efectuar la
mayor inversión que afronta una familia, la
adquisición de una vivienda. Jonathan Martínez,
fundador y responsable de la firma, explica que “nuestra
intención es que tanto el vendedor como la
persona que busca una vivienda se encuentren cómodos
con nosotros y vean que somos algo más que
un mero intermediario”.
Transparencia en todo el proceso
La transparencia y la comunicación fluidas
son premisas en las que se basa el funcionamiento
de JM Inmobiliaria: desde el momento en que se capta
una vivienda, se pone en marcha un mecanismo exhaustivo
que incluye un estudio de calidades (de la vivienda,
del edificio y de su entorno), una tasación
adecuada y un continuo seguimiento de las visitas
que recibe el piso que, quincenalmente, se entrega
al vendedor.
En lo que respecta a los posibles compradores, JM
Inmobiliaria dispone de convenios con entidades financieras
que ofrecen ventajosas condiciones a la hora de conceder
préstamos hipotecarios, de manera que se cierra
el círculo con un único interlocutor.
“Todo esto lo hacemos con cada una de las viviendas
que componen nuestra cartera y no cobramos hasta la
firma de la escritura pública”, concluye
Martínez.
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