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Metales Pelaz, S.L. comenzó
su trayectoria comercial en Bilbao en el año
1946 como un pequeño local dedicado a la compra
de chatarra. Tras unos inicios muy difíciles,
fueron creciendo y adquiriendo poco a
poco nuevos locales y vehículos de transporte.
En 1965 se trasladaron hacia unos terrenos situados
en las afueras de Bilbao donde construyeron un primer
pabellón sobre el que se encuentran las actuales
instalaciones de la empresa.
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Hoy día el Fundador de Metales Pelaz, S.L.,
D. Emilio Pelaz, sigue en compañía de
sus hijos, al frente de esta empresa que apuesta,
al igual que ha hecho durante toda su historia, por
el futuro, la calidad y la atención a sus clientes.
Su actividad principal es el reciclaje y recuperación
de chatarras y metales en general, estando especializados
en los no férricos.
Su ciclo operativo comienza con la recepción
de los materiales suministrados por chatarreros minoristas
en sus propias instalaciones o, cuando se trata de
cantidades importantes, son ellos los que con sus
camiones se encargan de la recogida de los mismos
para, una vez descargados, proceder a su clasificación,
corte o empaquetado, quedando el material almacenado
y listo para ser enviado a las fundiciones o refinerías.
Uno de los principales rasgos distintivos de Metales
Pelaz, S.L. es el esmero y calidad con que realizan
todos estos procesos de selección y clasificación,
una circunstancia que les ha valido para ganarse un
importante prestigio y reconocimiento dentro del sector.
Además, han acondicionado recientemente un
departamento para el reciclaje de baterías
y han obtenido el título de Gestor de Residuos
Tóxicos.
Para el desarrollo de sus actividades, Metales Pelaz,
S.L. cuenta con un equipo humano compuesto por 25
empleados altamente cualificados y dispone de unas
instalaciones con una superficie total de 20.000 m2
en los que se incluyen los pabellones y los diferentes
silos en los que se almacenan los materiales previamente
clasificados en función de sus calidades, además
de un detector de radioactividad para garantizar en
todo momento el estado en que salen los materiales,
la maquinaria necesaria para el correcto cumplimiento
de sus trabajos y un laboratorio equipado con un moderno
espectómetro para realizar el análisis
instantáneo de cualquier tipo de material.
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