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Desde sus inicios, la filosofía de trabajo de esta empresa madrileña
se ha basado en un único objetivo: resolver los problemas de
sus clientes para lograr de él elevados estándares de satisfacción
y fidelidad. La idea no es otra que convertir a su cartera de
clientes en un grupo de amigos en los que la confianza y la
relación directa y personalizada destacan por encima de todo.
Seriedad y crecimiento
Construir con calidad y en el plazo de entrega convenido
es la mejor tarjeta de presentación de Eralan. Para lograrlo,
el equipo humano de la empresa ha optado por centrarse en
el negocio y evitar todos aquellos devaneos que hagan perder
a la compañía su objetivo fundacional que, en el caso de Eralan,
es la pura edificación.
La política empresarial de Eralan contempla también un crecimiento,
aunque controlado y sostenible para mantenerse en el nicho
de mercado que ha elegido como objetivo. Todo el que trabaja
en Eralan tiene claros estos principios y contempla como una
obligación reflejarlos en su vida profesional dentro de la
empresa.
Dimensión controlada
El objetivo de Eralan se ha fijado, desde sus inicios, en
mantenerse como una empresa de edificación de tamaño medio,
pero con el prestigio y la imagen de una gran empresa (grande
en calidad y en capacidad de respuesta, no en pesadez de estructura).
El crecimiento sostenido de los últimos años se ha producido,
principalmente, gracias al incremento del volumen medio producido
por año en cada obra y no tanto por el aumento en el número
de obras. Es decir, se ha pasado de 435.000 Euros/obra-año
en 1998 a más de 750.000 Euros/obra-año en 2001, y este año,
ha conseguido una facturación de 75 millones Euros/obra-año.
Esto significa que, manteniendo la misma estructura central,
se ha evolucionado muy positivamente en lo que hace referencia
a los volúmenes y cifras de facturación.
El incremento de los beneficios de Eralan ha permitido a la
empresa mantener unos elevados niveles de inversiones para
su capitalización. Incluso en las épocas de mayor esplendor
se ha actuado de manera previsora, asentando el patrimonio
de la compañía como su mejor seguro de subsistencia.
Política de calidad
Actualmente, Eralan tiene certificados sus procesos según
las normas ISO 9002 y está en marcha hacia la excelencia empresarial.
En este sentido, se han seleccionado de la EFQM aquellos puntos
que incidían realmente en la optimización de Eralan para,
posteriormente, iniciar el correspondiente proceso de mejora.
En cualquier caso y según palabras de la dirección de la firma,
"la verdadera calidad consiste en la reputación obtenida con
los clientes". A modo de ejemplo, podemos citar algunos galardones
y premios obtenidos por diversas obras ejecutadas por Eralan,
como el Centro Comercial y de Ocio Estación de Salamanca,
que recibió el Primer Premio en el Concurso Internacional
de la Feria Internacional del Mercado Inmobiliario (MIPIM)
de Cannes (año 2002) o el edificio de oficinas T-7 en Parque
Empresarial de La Moraleja, Alcobendas (Madrid), galardonado
con el Primer Premio a los oficios en la Convocatoria 2001
de los Premios Calidad de Arquitectura y Vivienda de la Comunidad
de Madrid.
Clientes
La cartera de obras para los próximos años ha permitido a
Eralan constituir un objetivo claro en cuanto a cifras de
negocio, lo que facilita al equipo humano de la empresa concentrarse
en una mejor atención a la calidad en la ejecución y en la
relación con sus clientes.
Y es que el criterio constante de Eralan es tener el negocio
distribuido de manera regular entre un número limitado de
clientes sólidos y de reconocida solvencia, tanto financiera
como de presencia en el mercado. En este sentido, la compañía
trabaja únicamente en el ámbito privado. Actualmente, la cartera
de clientes de Eralan está compuesta por empresas del prestigio
y el nivel de exigencia de Vallehermoso, Riofisa, Urbis, Necsa,
Antolín,Bami, Mercedes-Benz, Osborne o Mucor, por citar sólo
algunos.
Obras más significativas
A lo largo de su trayectoria, Eralan ha tenido oportunidad
de ejecutar un gran número de obras singulares y muy representativas,
como el centro comercial y de ocio Plaza de Armas de Sevilla
o las sedes corporativas de empresas como Mercedes Benz, Amena,
BP, Maurice Lacroix, Volkswagen Finance, Osborne o el edificio
de oficinas de la Torre Urbis.
Además de la construcción de este tipo de edificaciones, Eralan
ha participado en los trabajos de la Embajada Checa en Madrid,
en la rehabilitación del antiguo Instituto Británico de Madrid,
en la sede de Daimler Chrysler en Azuqueca de Henares, en
la Residencia para la Tercera Edad Urbis Ballesol o en los
cines Vialia de Salamanca.
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