|
Hoy CERÁMICA AÑÓN ha pasado
de ser una fábrica de corte tradicional y estructura
familiar, a constituirse como una empresa dinámica
dentro de un grupo empresarial de solidez contrastada
en el sector, adoptando las últimas tecnologías,
con capacidad propia de I+D y una voluntad constante
de estar a la cabeza de la innovación en el
campo del ladrillo cara-vista. El proceso de producción
aplica la más moderna tecnología disponible
y está regida por la norma ISO 9002 y la certificación
de calidad de AENOR.
CERÁMICA AÑÓN sigue fabricando
ladrillos cara-vista manteniendo el color único
de la arcilla cocida de Tudela en el “blanco
puro de Añón” o su inconfundible
“gris” que proporcionan una gran luminosidad
tanto a fachadas exteriores como a cerramientos interiores.
A esta línea “clásica” de
producción ha incorporado dos importantes novedades:
Ladrillos hidrofugados: Un tratamiento propio por
pulverización en las caras vistas de los ladrillos
que mejora su comportamiento sin disminuir la capacidad
de adherencia del mortero a la pieza.
Ladrillo gresificado- Klinker: Debido a las cualidades
de las arcillas empleadas y la alta temperatura de
cocción a la que es sometido, se puede obtener
un Ladrillo Visto Klinker que adquiere unas características
técnicas excepcionales: baja absorción
de agua, mínima succión y una extraordinaria
resistencia a la compresión que le permiten
permanecer intacto frente a las agresiones medioambientales,
heladas, contaminación, graffitis, etc. Su
color único de cada pieza, varía del
gris-crema hasta el marrón-negro, produciendo
combinaciones de gran belleza en las fachadas, invariable
con el paso del tiempo.
CERÁMICA AÑÓN fabrica una gran
variedad de piezas especiales para todos sus Ladrillos
Vistos con el fin de aportar el máximo de soluciones
arquitectónicas y estéticas a los profesionales
de la construcción.
|