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De carácter familiar, esta empresa catalana
inició su andadura en 1934 en el campo de la
cerrajería para, a finales de la década
de los 60, adoptar la que hoy es su labor principal.
Actualmente, Folcrá cuenta con un equipo humano
formado por 150 personas y dispone de unas modernas
y equipadas instalaciones de 12.000 metros cuadrados
ubicadas en la localidad barcelonesa de Martorell.

Calidad y diseño
Hoy por hoy, la compañía tiene como
ámbito de acción principal el mercado
español, si bien destina aproximadamente el
20% de su producción a la exportación.
En este sentido, su presencia es especialmente significativa
en Oriente Medio (tiene una empresa filial en los
Emiratos Árabes Unidos) y ha realizado diversos
proyectos en países de Sudamérica, África
y Europa.
La cartera de clientes de Folcrá se compone,
básicamente, de empresas constructoras y de
propietarios de edificios que precisan de su experiencia
y colaboración en el campo de los muros cortina.
Sin embargo, el principal interlocutor de Folcrá
son los estudios de arquitectura, con los que colabora
estrechamente en la definición de los proyectos
y en el estudio de la mejor forma de llevarlos a la
práctica.
La calidad, el diseño como valor añadido
y la singularidad de los edificios constituyen la
base principal de la filosofía de trabajo de
una empresa que, a lo largo de su trayectoria, se
ha convertido en líder en este tipo de edificaciones.
Algunos de los trabajos más significativos
de Folcrá los encontramos en los edificios
corporativos de La Caixa y Catalana Occidente, en
la torre Mapfre de Barcelona, en el Museu d’Art
Contemporani de Barcelona (MACBA) o en los centros
comerciales l’Illa Diagonal, Maremagnum y Diagonal
Mar, todos ellos en la capital catalana. En Madrid,
por su parte, la empresa ha realizado los edificios
del Banco Bilbao Vizcaya, de IBM o del Banco Exterior
de España, entre otros.
Hacia el crecimiento futuro
La inquietud de los responsables de la empresa y la
evolución del mercado en los últimos
años ha llevado a Folcrá a cambiar su
estrategia en el campo del comercio exterior. Así,
de exportar directamente ha pasado a crear una empresa
filial que, con sede en Abu Dhabi, se encarga de canalizar
los proyectos en colaboración con la central
en Catalunya.
Por otra parte, Folcrá sigue explotando su
facilidad para desarrollar proyectos singulares y
de envergadura, como demuestra su participación
en el Aeropuerto de Madrid-Barajas, actualmente en
marcha y que supone uno de los mayores retos para
la compañía en los últimos años.
En resumen, durante casi setenta años Folcrá
ha labrado su prestigio a base de ofrecer un servicio
al cliente directo y personalizado, una gran calidad
en las soluciones a medida y un estricto cumplimiento
de los plazos de entrega de las obras; una política
que seguirá presente en los años venideros.
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