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Mazotti,
S.A. fue constituida en diciembre de 1989. Su objeto
social es la construcción en todas sus áreas,
poseyendo actualmente un capital social de un millón
de euros. En los últimos años ha diversificado
sus actuaciones, extendiéndolas a otras áreas
de negocios, tales como la promoción inmobiliaria,
concesiones administrativas y sector servicios. Para
conocer más detalles sobre esta empresa, hablamos
con Don Alejandro Navarro Miñón, Consejero
Delegado de Mazotti.
¿Qué balance haría de
su trayectoria?
El balance es positivo, siendo prueba de ello nuestro
constante crecimiento y consolidación en el
mercado, lo que nos ha permitido celebrar recientemente
nuestros primeros quince años de existencia.
¿Qué tipos de construcciones
llevan a cabo: obra pública, promoción
privada, viviendas, naves…?
Desarrollamos nuestras actividades en el sector de
la edificación en toda su amplitud (obras residenciales,
hospitalarias, docentes, deportivas, oficinas…),
obras industriales y obra civil. Actualmente estamos
clasificados con la máxima categoría
en gran parte de los grupos establecidos por la Administración,
tanto en Construcción como en Servicios.
¿Para qué perfil de clientes trabajan?
Para todas las Administraciones Públicas y
también para clientes privados.
¿De qué infraestructura disponen
para el desarrollo de su labor?
Contamos con más de cien profesionales de diversa
titulación componiendo un equipo altamente
cualificado que dota a la empresa de equilibrio, juventud
y competitividad. Por otro lado, contamos con cinco
oficinas permanentes, dos en Canarias -una en cada
provincia-, y tres en la Península.
¿Han recibido alguna homologación,
certificación o reconocimiento?
Mazotti, S.A. tiene implantado, desde hace más
de tres años, un Sistema Integrado de Gestión
que engloba dentro de su estructura y organización
la gestión en materia de Calidad, Medio Ambiente
y Prevención de Riesgos Laborales, siguiendo
las disposiciones legales vigentes y cumpliendo las
normas internacionales de reconocido prestigio, UNE-EN
ISO 9001:2000, UNE-EN ISO 14001:2004, BSI OHSAS 18001:1999.
Actualmente se están llevando a cabo las últimas
acciones correctoras en base a la auditoría
interna realizada por INERCO, S.A., consultora de
sistemas de gestión, y a mediados de este año
2005 obtendremos la triple certificación de
nuestro Sistema Integrado de Gestión, convirtiéndonos
en una de las primeras empresas nacionales que lo
logren.
¿Cuál es su filosofía
o protocolo de actuación, en general?
Nuestra principal filosofía es mejorar de forma
continua nuestras actuaciones, aplicando rigurosamente
las distintas normativas vigentes y tratando de satisfacer
las necesidades de nuestros clientes, dándoles
el mejor servicio y la mayor calidad posibles.
¿En qué se distinguen sus construcciones
de otras?
Obviamente, tratamos de imprimir a todas y cada una
de nuestras realizaciones nuestro propio sello.
Defina sus objetivos a corto, medio y largo
plazo.
Seguir creciendo con orden y equilibrio, diversificando
y consolidando los logros de los últimos ejercicios,
dando continuidad a la expansión ya iniciada,
y haciéndola extensiva a otras zonas del territorio
nacional. Paralelamente, intensificaremos nuestro
compromiso en materia de calidad, medio ambiente y
prevención de riesgos laborales.
¿Qué valoración haría
de su sector?
La valoración que hacemos es, en general, positiva.
Los últimos años han sido buenos para
el sector, y confiamos en los programas de infraestructuras
y viviendas que habrán de desarrollarse en
los próximos años en nuestro país.
En Canarias en particular, queda mucho por hacer,
especialmente las grandes obras de infraestructura,
en las que nuestra empresa espera participar. Por
otro lado, la recesión producida por la moratoria
turística debería ser compensada con
la restauración y modernización de aquellas
instalaciones ya obsoletas, lo que requiere la movilización
del sector privado.
Otros temas que quieran destacar.
Por último, hay dos temas que nos gustaría
resaltar por considerarlos de vital importancia para
nuestro sector. Uno es la necesidad de que haya oferta
de suelo que permita abaratar el precio del mismo,
y otro es la implicación del sector privado
-incluyendo a la banca- en la financiación
de determinadas obras públicas.
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