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Actualmente, la empresa tiene como ámbito de acción el área
de la Vega Baja del Segura, una comarca natural de la provincia
de Alicante que incluye, entre otras, las costas de Torrevieja
y Orihuela. Para ofrecer un servicio adecuado a esa zona geográfica,
Arqvs cuenta con una oficina base ubicada en Orihuela, a las
que se suman otras dos asociadas radicadas en las localidades
de Bigastro y Torrevieja. En conjunto, el equipo humano de
la empresa está compuesto por 6 personas en la base y 5 colaboradores
-internos y externos-, entre los que cabe mencionar un arquitecto
y un estudiante de arquitectura de último año. Pese a su ubicación
geográfica, el trabajo del estudio se extiende a múltiples
puntos y abarca toda la Península Ibérica.
Áreas de actuación
Hoy por hoy, Arqvs atiende y desarrolla Proyectos y Programas
de Edificación (residencial, oficinas, industrial, rehabilitación)
y Urbanismo (planeamiento general y parcial),
además de otras vertientes menos comunes y con un grado de
especialización puntual, como las Patologías y las Reparaciones
o la Arquitectura Legal, en este caso dentro del campo de
la Forensía judicial.
Uno de los rasgos que ha marcado la trayectoria de esta empresa
alicantina es la voluntad de sus responsables de dotar a algunos
de sus proyectos de un significado añadido a la pura funcionalidad.
Es el caso, por ejemplo, del Edificio Proa de viviendas (Orihuela),
recien terminado que ilustra este texto. Sugiere una reflexión
irónica, dentro de la arquitectura comercial residencial,
sobre el vecino y degradado río Segura. Intenta representar
un barco en una atarazana, antes de ser botado al río para
que lo conduzca al mar cercano.
Creatividad y servicio
La adaptación a las necesidades de sus clientes es otra constante
en el trabajo de Arqvs, como demuestra la Ermita de los Locos,
en Torrevieja. Titulada "Una Oración de Verano", trataba de
cumplir el imposible impuesto de ser muy grande en verano
y muy pequeña
en invierno. La solución dada fue abrirla a la plaza circundante
mediante grandes paneles para que los fieles pudieran seguir
el oficio religioso a la manera tradicional del veraneante;
es decir, misa al aire libre. El espacio religioso se amplía
a la plaza en verano y se reduce a sus estrictos términos
en invierno: el espacio telescópico. Esa forma de trabajar
ha sido recompensada con diversos precios y galardones, entre
los que destacan los recibidos por las obras de la torre de
la iglesia de Torrepacheco, la ordenación de espacio de FFCC
en Alcantarilla o el segundo centenario recinto ferial de
Albacete.
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