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Hablamos con Manuel del
Río Martínez Arquitecto
“Cumplimos 40 años de actividad y 500
edificios en nuestro haber”
DEL RIO-FERRERO ARQUITECTOS, dirigido por los arquitectos
Manuel del Río Martínez, Ignacio Ferrero
Ruiz de la Prada y Manuel del Río Fernández-Villarjubín,
fundado en 1966 en Madrid, cumple cuarenta años
de vida. En estas cuatro décadas han proyectado
y construido más de quinientos edificios que
ya forman parte de la imagen más actual de
numerosas ciudades, con usos y programas muy distintos
(Viviendas, Hoteles, Residencias, Fábricas,
Oficinas, Centros Culturales, etc.). Por todo ello,
hablamos con Manuel del Río Martínez,
uno de sus Arquitectos titulares.
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Después de 40 años de trayectoria,
¿qué máximas se han fijado en
su ejecutoria?
Hemos conseguido mantenernos siempre fieles a nuestro
objetivo inicial. Hacer una arquitectura de servicio
a la sociedad en la que se garantizaran la seguridad,
la calidad material y la sostenibilidad. También,
pero no en menor medida, tenemos que dar el mejor
servicio a nuestros clientes mediante el cumplimiento
exacto del programa-presupuesto-plazo y ser felices
trabajando en el diseño más actual y
en la continua investigación sobre unas técnicas
en continua evolución.
¿Qué hitos han marcado toda
esta labor arquitectónica?
Después de 40 años proyectando, damos
mayor valor a la continuidad de nuestra labor, que
a los hitos puntuales, muchas veces sólo comprendidos
y valorados con el paso del tiempo. Es el caso del
Edificio Windsor, tristemente desaparecido recientemente
y que hicimos en equipo con otros arquitectos, o el
complejo de Buen Suceso, situado en la C/ Princesa
de Madrid, ambos realizados en la década de
los 70-80, y en donde aplicamos tecnologías
constructivas y materiales de vanguardia en aquel
momento.
Desde entonces, numerosos edificios singulares, localizados
en parques tecnológicos y complejos de oficinas,
así como el diseño de centros dotacionales
como Iglesias - Centros Culturales - Centros Deportivos
- Cines y Restauraciones-Rehabilitaciones de Edificios
Históricos, han contribuido a la trayectoria
y experiencia de todo el equipo.
No ha nombrado edificios de viviendas y, por
su “currículum”, casi parece que
es su especialidad…
Siempre hemos huido de la especialización.
Creo que ésta corresponde más a los
redactores de programas de necesidades y que los arquitectos
debemos y podemos dar respuesta a cualquier programa,
siempre con la ayuda de equipos de asesores multidisciplinares.
Naturalmente, hemos hecho y estamos haciendo viviendas
de todo tipo y tipología, nos gusta, y los
clientes nos demuestran su confianza siempre creciente
en ello. Es una actividad muy sensible y gratificante
por el servicio social que se presta. Creo que implica
una gran responsabilidad, ya que para el destinatario
final de cada vivienda supone muchas veces el mayor
esfuerzo de su vida.
¿En qué zonas trabajan más?
A lo largo de nuestra historia hemos actuado prácticamente
en toda España, según nos han ido demandando
nuestros clientes. Actualmente estamos en Castilla
la Mancha, Castilla León, Comunidad Valenciana
y naturalmente, en Madrid.
Estando presentes en varias comunidades, ¿cómo
organizan su trabajo?
El estudio se compone de arquitectos socios, asociados
y un equipo de arquitectos directores de proyecto
vinculados al día a día de cada actuación
en particular. Con este núcleo fundamental
se coordina al resto de técnicos para las ingenierías,
las presentaciones comerciales, los estudios económicos,
control de calidad, seguridad, etc. En suma, se trata
de un abanico abierto de profesionales que se complementa
en cada caso con los especialistas necesarios en función
de las características particulares de cada
proyecto.
Ahora, y después de 500 edificios
con su “sello”, ¿cuáles
son sus objetivos de futuro?
Sería absurdo definir nuevos objetivos, diferentes
a los que han guiado nuestra actividad profesional
desde hace 40 años. La investigación,
la innovación, el trabajo y, como no, el disfrutar
con ello, han marcado y seguirán marcando nuestra
labor en el sector de la arquitectura.
Por último, ¿cuál es
su visión del panorama arquitectónico
y constructivo en nuestro país?
El hecho de llevar tanto tiempo en activo nos proporciona
una visión del sector menos influenciado por
el magnífico momento de estos últimos
años.
Creemos que el sector de la construcción sigue
teniendo un peso fundamental en nuestra economía
como hace cuatro décadas, pero actualmente
las empresas que actúan a nivel nacional están
mucho más profesionalizadas ya no sólo
a nivel técnico, sino también financiero.
Por lo tanto, somos optimistas en cuanto al futuro
a medio plazo. Fenómenos como la inmigración,
la mejora de las comunicaciones, el constante auge
del turismo residencial y la permanente necesidad
de responder a criterios demográficos, hacen
que nuestra previsión sea que nos encaminamos
hacia una estabilización del sector donde no
habrá grandes subidas de precios, pero tampoco
una paralización generalizada de la actividad. |