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¿Cuándo inició su andadura
Tonelería Magreñán?

Nuestra familia comenzó a fabricar barricas
en 1820 y hoy es ya la quinta generación la
que está al frente de la empresa. Durante todo
este tiempo hemos ido evolucionando hasta configurar
una oferta que incluye barricas y tinos producidas
exclusivamente con maderas de roble seleccionadas
tanto para la crianza de vinos como de brandys, aguardientes
y otros destilados.
Después de 185 años, ¿cuál
es el mercado geográfico en el que trabajan?
Nuestra producción se destina en un 50% al
mercado nacional y en otro tanto a la exportación
a las principales regiones vinícolas de todo
el mundo. Hoy en día tenemos clientes en California,
Sudáfrica, Australia, Chile, Argentina, China,
Israel y, naturalmente, en Francia, Italia, Portugal,
Alemania, Austria o Grecia. En todos estos países
trabajamos en colaboración con representantes
locales que comparten con nosotros su carácter
familiar y su filosofía de trabajo.
¿Cómo definiría esa filosofía?
Creo que se basa en cuatro grandes puntos. El primero
es la dimensión humana, que se refleja en la
implicación y el conocimiento que los toneleros
que trabajan con nosotros tienen a la hora de fabricar
las barricas. El segundo es la cuidada selección
de los orígenes de las maderas y de los procesos
de secado de las mismas. En este campo, contamos con
el parque de curado más importante de España,
donde la madera permanece durante tres años
antes de ser empleada para la producción de
barricas. El tercer gran punto es hemos sido la primera
empresa del país en implantar un sistema de
trazabilidad que nos permite conocer en cualquier
momento el lote de producción de cualquiera
de nuestros productos mediante un código que
identifica el origen de la madera, el tiempo de secado
y otros aspectos importantes. Por último, aunque
no menos importante, estamos en condiciones de realizar,
y de hecho lo hacemos, verdaderos trajes a medida
para cada cliente y para cada vino, puesto que cada
zona de producción precisa que las barricas
cumplan una serie de características propias.
¿Cuáles son los orígenes
de las maderas que emplean?
Hoy en día trabajamos únicamente con
roble procedente de Estados Unidos, de Francia y de
tres países del este europeo: Ucrania, Rumanía
y Hungría. Cada uno tiene unas características
propias e intentamos con esa variedad cubrir las necesidades
de cualquier bodega.
¿Quién determina qué
tipo de barrica es mejor para cada vino?
Los bodegueros tienen un profundo conocimiento de
lo que necesitan, aunque cada vez es más frecuente
la colaboración entre el enólogo y el
tonelero para encontrar un criterio común y
óptimo. Creo que esta debe ser la tónica
del sector, puesto que hay que reseñar que
dos vinos de regiones vinícolas distintas pueden
precisar el uso no sólo de maderas distintas,
sino incluso de dimensiones diferentes. Para fomentar
la relación de confianza entre nuestros clientes
y nosotros, invitamos periódicamente a las
bodegas a que auditen los lotes de maderas que vamos
a usar en la producción de sus barricas, asegurándose
así de que serán exactamente lo que
necesitan.
El objetivo no es otro que lograr la mayor
calidad...
Así es. Piense que para nosotros lo más
importante es el vino y creemos que la barrica no
es más -ni menos- que un útil de trabajo
para potenciar al máximo su calidad. Cuanto
mejor sea el vino que hay que criar, mejor será
el resultado final tras su paso por la barrica. Como
dice usted, la apuesta por la calidad es básica
para nosotros y por eso disponemos de un sistema de
gestión de la calidad amparado en la norma
ISO-9001:2000, al que se sumó hace ya algún
tiempo la ISO-14001 que certifica que nuestros procesos
son respetuosos con el entorno.
¿Qué papel juega la tecnología
en la labor diaria de Tonelería Magreñán?
Aunque los procesos siguen siendo artesanales en su
gran mayoría, hemos incorporado algunos equipos
que permiten mejorar el trabajo que realizamos a diario.
Por ponerle un ejemplo, ya no marcamos las barricas
al fuego como se hacía antes, sino que lo hacemos
con una máquina láser mucho más
cómoda y segura. En cualquier caso, el núcleo
de la actividad sigue estando dominado por el artesano
tonelero.
Háblenos de los planes de futuro de
la empresa.
Tras casi dos siglos fabricando barricas y tinos,
la idea es seguir potenciando la calidad y el servicio
al cliente. Para ello, mantendremos nuestra política
de contacto fluido con los elaboradores de vinos para
ofrecerles en todo momento el producto más
adecuado a sus procesos, a sus variedades de uva y
a su región, asesorándoles acerca del
origen de la madera más adecuado, del nivel
de tostado o de las dimensiones idóneas para
que puedan seguir elaborando vinos de la mejor calidad.
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