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¿En qué medida el proceso de
producción de una bodega está tecnológicamente
desarrollado?

Debo decir que la automatización de procesos
en las bodegas está todavía muy en precario
y que, en este sentido, el sector va aún retrasado
respecto de otros, como pueden ser la industria cervecera,
la de automoción, en que se aplica tecnología
punta desde hace mucho tiempo. En las bodegas, los
cambios son lentos y conservadores. Hace 35 años
se empezaron a introducir elementos tecnológicos
en los procesos de producción del vino, pero
hace tan sólo 15 que automatizamos de forma
integral las bodegas. Sí es cierto que últimamente
se ha producido un cambio de actitud y que cada vez
se valora más la automatización del
proceso pero, mientras las bodegas invierten mucho
en su imagen y se modernizan arquitectónicamente
de la mano incluso de prestigiosos arquitectos, en
tecnología el sector es mucho más reacio
a aceptar cambios. El de la elaboración de
vinos es un sector muy tradicional.
¿Qué ventajas aporta dicha automatización?
Pues todas las que aporta cualquier proceso de automatización
en algo que se puede automatizar. En este caso, el
control de todo el proceso de elaboración,
controlar variables de tiempo y temperatura, imprimir
gráficas, tener un estado de alarmas de la
instalación que permiten detectar un problema
y, en definitiva, obtener una trazabilidad del producto,
ampliando este control a la climatización de
la crianza de los vinos.
¿Qué tipo de herramientas de
tecnología aplicada a la producción
de vinos demandan los enólogos?
Los nuevos enólogos cada día requieren
más herramientas. Utilizan el frío criogénico
para la vendimia, el control del proceso de elaboración,
la climatización y humectación de salas
de crianza en barricas y jaulones... Esto hace cinco
años era impensable y ahora ya empieza a ser
un denominador común. También valoran
cada día más el control remoto de sus
bodegas: quieren controlar el estado de los procesos
estén donde estén. Por tanto, diría
que demandan nuevas tecnologías aplicadas tanto
a la elaboración de sus productos como al desarrollo
de las comunicaciones.
Defina Enocontrol®
Es una herramienta de trabajo excepcional, con un
desarrollo muy complejo pero de manejo muy simple.
Ejemplo: con sólo introducir una variable de
temperatura, el sistema se encarga de arrancar la
unidad de enfriamiento de temperatura, de abrir y
cerrar válvulas, de establecer registros, crear
estadísticas...
¿Qué procesos propios de una
bodega puede controlar este software?
Enocontrol® es un completo software que controla
de forma integral todos los procesos de una bodega:
desde la entrada de la uva, su proceso de elaboración,
la extracción del carbónico que se produce
en la fermentación, la climatización
y humectación de las salas de barrica y jaulones,
el proceso de estabilización del vino... y,
como cada día todo es más universal,
Enocontrol® permite además linkar o establecer
vínculos de unión con otros programas,
así como exportar datos al departamento de
administración para el control de costes. Además,
dado que todo gira en entorno Windows, nuestro software
permite todas las actualizaciones del sistema.
¿Enocontrol® contribuye a un mejor
control de los procesos o también a una mayor
calidad del vino?
También a una mayor calidad porque obligamos
al sistema a elaborar el vino siguiendo unos parámetros
que el enólogo ha establecido como idóneos.
Además, como todo queda históricamente
registrado, cuando falla un vino se puede saber en
qué punto del proceso se ha producido el fallo
y la causa, lo que permite evitar errores futuros.
Si además imponemos un programa de control,
obligamos a minimizar fallos propios de la elaboración
tradicional, como por ejemplo que una temperatura
se dispare.
De todas maneras, la tecnología no es aplicable
a todo. El cuidado del viñedo, el coupage perfecto,...
siguen siendo la base de un buen vino y eso ya no
es cosa del software sino de la mano del hombre y
de su saber hacer.
¿Responde Enocontrol® a todas las
necesidades de las bodegas en el apartado de tecnología
y control de procesos?
Sí. Primero porque nuestra empresa lleva 35
años en el sector, lo que significa que antes
de desarrollar el producto ya sabíamos desde
hacía tiempo lo que se tenía que ir
implantando en el ámbito de la automatización
de las bodegas.
A lo largo de su trayectoria en el mercado, nuestro
producto ha ido mejorando y perfeccionándose,
respondiendo a las exigencias de los nuevos enólogos.
Y como hoy la tecnología da más de lo
que se demanda, eso nos permite escuchar a los enólogos
para ir estudiando sus propuestas y así poder
en el futuro adaptar cada vez más la tecnología
a las necesidades del sector, introduciendo actualizaciones
o creando nuevas versiones de nuestro software.
¿Qué valores marcan la diferencia
respecto a otros programas?
Actualmente hay 12 programas en el mercado relacionados
con la automatización de procesos en las bodegas,
pero Enocontrol® marca la diferencia por múltiples
aspectos: primero por sus años de trayectoria;
por el número de referencias en el sector;
porque recoge la aportación de los enólogos
de multitud de bodegas que, con sus sugerencias, nos
han puesto sobre la pista para mejorar y adaptar cada
día más el producto a sus necesidades.
¿Qué nuevos retos marca el
sector en el terreno de la automatización de
procesos? ¿Cómo responderá a
ellos Sigena?
Los técnicos del sector están cada vez
más preparados, por lo que hay nuevas exigencias
a las que hay que estar atentos. El reto es precisamente
saber atender esas exigencias. En este sentido, puedo
decir a favor de SIGENA que la tecnología aplicada
es de SIEMENS, empresa de primer orden, que da soporte
a nuestras instalaciones y nuestro software con su
tecnoligía punta. Eso nos permite realizar
instalaciones cada vez mejores, más económicas
y más adaptadas a nuestro tiempo. Desde Sigena
intentamos rentabilizar los procesos y escuchamos
a los técnicos para plasmar y hacer realidad
lo que nos piden. Estamos profundamente involucrados
con el sector y comprometidos con su desarrollo. |