| Con una plantilla aproximada de
85 personas y un mercado fundamentalmente exterior (cerca
del 70% de su producción se destina al mercado europeo
y a los países de la Liga Árabe), la empresa
elabora carnes de ternero, cerdo (blanco e ibérico,
del que además elabora subproductos como jamones curados),
buey, cordero y oveja, con lo que cubre las necesidades de
prácticamente todos los segmentos de mercado.
Sin embargo, la cantidad y la amplitud de la oferta no serían
suficiente sin contar con la base principal de su filosofía
de empresa: la calidad en los métodos y la tecnología
empleada.
En este sentido, los responsables de TBC han optado por no
escatimar esfuerzos ni recursos en los departamentos de investigación
y desarrollo (I+D) para lograr una homogeneización
en los estándares de calidad y en los controles de
calidad de todos los procesos.
Y es que, la vocación exportadora y las exigencias
de los mercados en los que la empresa se encuentra presente
(en aspectos sanitarios, de higiene y calidad) hace que TBC
se esfuerce por ofrecer a sus clientes las máximas
garantías en esos campos, incluyendo una completa guía
de trazabilidad de todos y cada uno de sus productos.
En este sentido, la firma acaba de adquirir los primeros mataderos,
con lo que se aseguran un control absoluto desde el momento
de hacerse cargo de la cría hasta su sacrificio y distribución.
El servicio, clave
Como vemos, la calidad es el rasgo que define a esta prestigiosa
empresa. Sin embargo, no es el único. Así, para
los responsables de la firma tan importante como la calidad
es el servicio al cliente. Y servicio entendido no sólo
como puntualidad en las entregas, sino de un modo global,
concibiéndolo como un compendio de seriedad, de información
y, obviamente, de coordinación logística.
En este sentido, la empresa lleva a cabo mensualmente análisis
y control de los puntos críticos de sus procesos de
producción, que son remitidos a sus clientes para garantizarles
que siempre van a recibir la máxima calidad en productos
cárnicos.
Entre los planes de futuro de TBC se encuentra la obtención
(ya se han iniciado los primeros trámites) del certificado
de calidad basado en la norma ISO-9002 que avale, sobre el
papel, la calidad que de hecho ofrecen. En cuanto a su proyección
comercial, la firma pretende potenciar el mercado nacional
y, al mismo tiempo, comenzar a abrir oficinas en el exterior,
pese a que se encuentra presente en sus países de destino
a través de agentes, corresponsales y Joint Ventures
con empresas autóctonas.
En definitiva, una concepción global de servicio que
incluye variedad de oferta, máxima calidad y un ímprobo
esfuerzo de I+D para mejorar, en la medida de lo posible,
el nivel de satisfacción de sus clientes.
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