| Fundada hace 29 años,
la cooperativa surgió de la voluntad emprendedora de
un grupo de bodegueros, que vieron en su unión una
buena herramienta para controlar la calidad de sus productos
y para optimizar sus costes y beneficios. Hoy por hoy, la
Cooperativa Santo Cristo de la Salud produce vinos tintos
y rosados elaborados a partir de tres variedades principales
de uva: garnacha, cencibel (conocida en otras partes de España
como tempranillo) y
Syrah.
Graneles y envasados
Actualmente, alrededor del 95% de la producción
de la empresa se basa en vinos a granel, que se comercializan
a otras bodegas, tanto españolas como de otros países
de Europa.
El resto llega a los distribuidores mayoristas envasado, tanto
en botella como en bag in box de 15 litros, un sistema de
envasado al vacío que mantiene intactas las propiedades
del vino.
Manuel Sánchez, gerente de la cooperativa, explica
que “la empresa ha realizado fuertes inversiones para
mejorar diversas áreas de su funcionamiento, para lo
que ha desarrollado un plan estratégico a cinco años
que supondrá una cada vez mayor profesionalización.
El objetivo no es otro que convertirnos en una empresa tan
competitiva y moderna como cualquier otra bodega privada”.
Productos
La oferta de Cooperativa Santo Cristo de la
Salud se centra únicamente en vinos tintos y rosados.
Si hablamos de los primeros, la empresa elabora crianzas y
jóvenes a partir de una mezcla a partes iguales de
garnacha y cencibel. En cuanto a los rosados (realizados con
la misma proporción), se trata de vinos que desde 1997
han recibido tres premios a la calidad, ya que se elaboran
con el mismo método del tinto aunque reduciendo su
tiempo de fermentación.
De cara al futuro, la dirección de esta empresa castellano-manchega
apuesta por continuar con su plan estratégico y de
crecimiento, para lo cual se ha marcado diversos objetivos
en un plazo de cinco años. El primero de ellos es hacer
que el precio de la uva, que actualmente ronda los 25 céntimos,
se aproxime a los 42.
El segundo gran reto es reducir poco a poco el porcentaje
de producción de graneles hasta que represente alrededor
del 75%, mientras que el tercero es duplicar la producción
de uva, que actualmente se sitúa entre 3 y 3’5
millones de kilos al año. “Es un gran reto para
una cooperativa que, pese a todo, no va a perder la vocación
de servicio y apoyo a los socios que la hizo ver la luz hace
casi treinta años”, concluye Manuel Sánchez.
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