| La dinastía
de los Pistraques, originaria y residente en el pequeño
pueblo de La Riera de Gaià (Tarragona), ha estado siempre
dedicada a esta actividad, aunque durante sus comienzos era
alternada con la agricultura y la ganadería. Después
de 125 años, generación tras generación,
su principal objetivo sigue siendo ofrecer el sabor de antes,
seleccionando con muchísimo cuidado las materias primas
y continuando el método de elaboración heredado.
Esta pequeña empresa ha tenido que adaptarse a las
normativas sanitarias vigentes, por lo que escoge las carnes
más selectas de los mejores mataderos, empleando como
siempre tripas naturales, y mantiene el atado manual de embutidos,
siguiendo el producto durante las diferentes fases del proceso
productivo hasta su finalización, tal y como han heredado
de sus antepasados.
El abanico de productos que elaboran es muy amplio, pero cabe
destacar los embutidos cocidos, bulls blancos o negros y butifarras
cocidas blancas o negras, así como la butifarra o longaniza
fresca, elaborados con tripas totalmente naturales y previamente
seleccionadas, además de las carnes, cuyos únicos
componentes para amenizarlas son la sal y la pimienta.
En definitiva, se trata de costosos procesos de producción
para obtener un género exquisito que está debidamente
reconocido por críticos culinarios y servido en las
mejores mesas.
Estos productos son comercializados a través de charcuterías,
restaurantes y tiendas de Tarragona, además de charcuterías,
restaurantes y pastelerías de Barcelona.
|