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Tras unos años dedicada a la producción
de otros artículos plásticos, esta empresa
alicantina decidió, en 1991, dar un salto cualitativo
que la ha llevado a convertirse en una de las pocas
firmas del mundo especializadas en la fabricación
de bolsas bag-in-box, compitiendo con algunas de las
principales multinacionales del sector.

Calidad y servicio
Con un equipo humano formado por 30 personas y una
superficie de instalaciones que ronda los 3.500 metros
cuadrados, Plásticos Vicent es una empresa
eminentemente exportadora, como demuestra el hecho
que alrededor del 80% de su facturación se
dirija a distintos países europeos y sudamericanos.
Desde que iniciara su andadura, la filosofía
de trabajo de Plásticos Vicent se basa en ofrecer
a sus clientes un producto de la mayor calidad (amparado
por la norma ISO 9001:2000) y un servicio directo
y personalizado que se ha traducido, finalmente, en
un notable nivel de fidelidad por parte del mercado.
Pascual Martínez y José Ramón
Vicent, responsables de la empresa, explican que “siempre
hemos apostado por dotarnos de las más avanzadas
tecnologías para la fabricación de bag-in-box,
hasta el punto que el próximo mes de enero
inauguraremos una nueva planta que incorpora salas
limpias -fundamentales para el sector alimentario-
y un nuevo laboratorio para que nuestro departamento
de I+D pueda mejorar los productos que fabricamos
y controlar al máximo la calidad final”.
Un producto versátil
Actualmente, las bolsas bag-in-box fabricadas por
Plásticos Vicent se fabrican en diversos formatos
(3, 5, 10, 15, 20 litros...) para adaptarse a las
necesidades de los productores de todo tipo de alimentos
líquidos, desde agua y vinos hasta productos
lácteos, zumos, aceites, clara de huevo o concentrado
de tomate, por citar sólo algunos ejemplos.
“Este tipo de bolsas -explica Pascual Martínez-
permite, gracias a su diseño, un menor espacio
de almacenaje y un fácil transporte en comparación
con otros tipos de envases, algo que es muy valorado
por el sector alimentario. Además, están
fabricadas con materiales homologados y que cumplen
todas las normativas sanitarias y alimentarias, con
lo que ayudan a que los alimentos conserven todas
sus propiedades y cualidades”.
De cara al futuro, la dirección de esta empresa
alicantina apuesta por mantener su vocación
exportadora y, en este sentido, se ha marcado como
principales objetivos introducirse en dos de los mayores
mercados mundiales: los Estados Unidos y China. “Ya
estamos dando algunos pasos y creemos que tras la
experiencia acumulada, nuestras posibilidades de éxito
son bastante altas. Gran parte de responsabilidad
en ese éxito viene dada, y me gustaría
hacer énfasis en ello, por el dinamismo del
equipo humano de la empresa, que trabaja día
a día para mejorar la calidad de los productos
y el servicio que reciben nuestros clientes”,
concluye Martínez.
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