| Desde que iniciara su andadura,
la filosofía de trabajo de la cooperativa se ha basado
en fomentar la calidad del ajo morado de Las Pedroñeras
que, acogido a la Indicación Geográfica Protegida,
está reconocido unánimemente como el mejor del
mundo por su sabor, su olor, sus cualidades nutritivas y los
beneficios que aporta a la salud.
Vocación exportadora
Actualmente, la cooperativa San Isidro El Santo comercializa
sus productos tanto en el territorio nacional como a través
de la exportación, actividad que representa alrededor
del 60% de su facturación. En este sentido, la presencia
de los ajos de la empresa es especialmente significativa en
diversos países de Europa, el Magreb y Sudamérica.
San Isidro El Santo cuenta con una superficie de cultivo aproximada
de 3.000 hectáreas, lo que le permite alcanzar una
capacidad de producción de 20 millones de kilos al
año, que se suministran a sus clientes (por regla general,
mayoristas) en envases de distintos formatos que van desde
las bolsas de 250 gramos a las cajas de cartón o madera
de hasta 20 Kg.
Máxima calidad
Las Pedroñeras es conocida en el sector como la capital
mundial del ajo gracias a la peculiaridad y a las magníficas
características de los ajos morados que cultiva.
En este sentido, los planes de futuro de la cooperativa pasan,
según explica José García Romero, su
Gerente, por “crecer poco a poco y llegar lo más
lejos posible sin perder un ápice de la calidad en
los productos y del servicio que ofrecemos a nuestros clientes.
Por eso resulta imprescindible concienciar al público
de las características del ajo de esta zona y luchar
contra las importaciones masivas que, procedentes de Asia,
están saturando el mercado de productos de menor calidad.
En eso está la Mesa Nacional del Ajo y también
todas las empresas del sector que desde hace décadas
nos dedicamos a promover este producto tan particular”.
El ajo morado y la salud
El ajo morado de Las Pedroñeras presenta unas características
organolépticas peculiares que lo convierten en el más
saludable del mundo. Es más sabroso y aromático
que otros y ofrece unas mayores propiedades terapéuticas
gracias a su alto contenido en azufre, yodo, sílice
y alicina.
El consumo regular de este producto ayuda a prevenir diversas
patologías y permite obtener efectos beneficiosos contra
el reumatismo o la artritis. Ayuda a reducir el colesterol
y es una eficaz herramienta para evitar enfermedades intestinales
y estomacales, además de ser efectivo como tratamiento
contra el asma, la bronquitis, los catarros y la gripe, por
citar sólo algunos ejemplos.
|