| Desde sus inicios,
la compañía se ha centrado únicamente
en la comercialización de los vinos producidos por
las cooperativas de Fuendejalón y Magallón.
Vinos
de calidad
Actualmente, Bodegas Aragonesas cuenta con cerca
de 18.000 m2 de superficie de instalaciones, repartidas en
dos naves destinadas a la elaboración y una tercera
a la crianza y embotellado de sus vinos.
Éstos nacen de los viñedos propios de la empresa,
que ocupan una superficie aproximada de 3.500 hectáreas
y ofrecen una producción de 12 millones de kilos de
uva, fundamentalmente de la variedad Garnacha (autóctona
de la zona), aunque también se cultivan Tempranillo,
Cabernet Sauvignon, Merlot, Syrah, Moscatel, Macabeo y Chardonnay.
Gracias a los estrictos controles de calidad que se llevan
a cabo desde el viñedo hasta la distribución
de las botellas, Bodegas Aragonesas ha logrado penetrar con
fuerza tanto en el mercado español como fuera de nuestras
fronteras. En este sentido, la presencia de los vinos elaborados
por la empresa es especialmente significativa en Europa, en
América del Norte y del Sur y en diversos países
de Asia.
Una oferta completa
Bodegas Aragonesas comercializa sus productos
a través de dos grandes canales: la gran distribución
y la hostelería. Por esa razón, la firma ha
creado diversas presentaciones que se adecuan perfectamente
a las necesidades de cada tipo de consumidor.
Para la gran distribución, Bodegas Aragonesas cuenta
con marcas como “Don Ramón”, “Mosén
Cleto” o “Castillo de Fuendejalón”,
que componen una oferta que integra vinos jóvenes,
crianzas y reservas, así como blancos y rosados.
En lo que respecta al sector de la hostelería, Bodegas
Aragonesas ha creado dos marcas principales que ofrecen vinos
más elaborados y complejos, de acuerdo a las exigencias
cada vez mayores de los consumidores: “Coto de Hayas”
y “Fagus”, cuya gran calidad ha sido reconocida
por diversos premios en certámenes del sector.
FAGUS
Fagus es un tinto monovarietal elaborado a
partir de una selección de Garnachas de diferentes
pagos, procedentes de las últimas tres añadas
y de viñedos de entre 40 y 50 años de edad,
cuya producción es inferior a un kilogramo por cepa.
Elaborado mediante el proceso tradicional, el mosto se macera
con los hollejos a lo largo de 3 semanas para, tras la fermentación
alcohólica, controlar el desarrollo de la fermentación
maloláctica en barrica de roble francés. Una
vez finalizada ésta, se procede al trasiego y encubado
en barrica de roble francés, para completar sus crianzas.
Fagus es un vino de color rojo cereza intenso con tonos rubí,
limpio y brillante. En nariz presenta aromas de buena intensidad
y calidad de frutas rojas bien maduras, con notas minerales,
especiadas, balsámicas y de una buena madera. En boca
es sabroso, carnoso y perfectamente equilibrado, destacando
los tonos frutales y especiados de su noble crianza. Debe
servirse a una temperatura de entre 18 y 20º C.
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