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Desde
que hace más de 30 años se fundara la
cooperativa CRAPE como culminación a un
proyecto cooperativo impulsado por un grupo de agricultores
y ganaderos de la comarca salmantina de Peñaranda
de Bracamonte, muchos son los retos conseguidos a
través de la misma. Esta Cooperativa inicia
su andadura en el año 1975, suministrando a
sus socios los productos que le son demandados, y
aún en la actualidad ésta es la principal
actividad de CRAPE, el aprovisionamiento de suministros
a sus asociados, destacando como más importantes
los fertilizantes, fitosanitarios, piensos, semillas,
medicamentos de uso ganadero, gasóleo agrícola,
maquinaria agrícola, suministros agropecuarios
e instalaciones.
Poco a poco se fueron incrementando los servicios
que se ofrecían, comenzando los mismos con
la creación de la sección de vacuno
de leche en la que se comercializaba actuando como
primer comprador, la leche cruda de vaca de los socios.
Paralelamente se configuró el servicio de atención
veterinaria a los mismos, servicios estos, vigentes
en la actualidad y que han experimentado un desarrollo
importante desde sus albores.
Diez años después, la Cooperativa creó
la sección de cereales con la ambición
de almacenar y comercializar las producciones cerealistas
de sus socios, siendo esta actividad motor fundamental
del trabajo durante todo el año y soporte significativo
para la mayoría de los servicios y suministros
que se ponen a disposición de los agricultores.
De nuevo, tras otra década, CRAPE crea la sección
de porcino ibérico con la intención
de transformar y comercializar las producciones de
sus socios ganaderos, construyendo para ello una industria
cárnica que trabaja actualmente en la homogenización
de las producciones porcinas, controlando para ello
la genética de los animales para transformar
finalmente las canales de éstos en productos
crudo-curados típicos de la provincia, tales
como embutidos, jamón y paleta, todos ellos
ibéricos, contando con una capacidad de transformación
de unos 50.000 animales por año.
Por otra parte, CRAPE tiene participación en
otras Cooperativas, como son Lácteos Savicol,
destinada a la fabricación de quesos de alta
calidad, o Salmantina de Forrajes, que se dedica a
la deshidratación de alfalfa.
Teniendo en cuenta todas estas actividades, la facturación
de CRAPE en el 2005 alcanzó los 20 M de euros.
Aún así y, pensando siempre en la mejora
del socio y de la Cooperativa, CRAPE formaliza en
este año 2006 la fusión por absorción
de una cooperativa, situada en la comarca de La Armuña,
siendo ésta una de las mejores comarcas agrícolas
de la provincia. Dedicada al sector de cereales y
leguminosas, supone para CRAPE un avance en la diversificación
de cultivos y actividades principalmente por su producción
de lenteja y garbanzo, así como por la posibilidad
que tiene de multiplicar y certificar semillas de
cereales y leguminosas.
Sin dejar de conseguir objetivos, CRAPE continúa
manteniendo proyectos e iniciativas con el fin de
diversificar sus actividades en un sector cada vez
más competitivo. De esta forma, pretende la
construcción de una Residencia para la Tercera
Edad en el municipio de Peñaranda de Bracamonte;
por otro lado, trata de implantar una Sección
de Explotación Comunitaria de la Tierra; y
estudia la instalación de una Explotación
Integral de Cerdo Ibérico con una capacidad
de 12.000 cabezas. Por último, la Cooperativa
tiene entre sus proyectos la construcción de
cuatro naves en diferentes localidades de la zona
con el fin de acercar los servicios al socio.
Industria de porcino ibérico
Como se ha apuntado anteriormente la Cooperativa abrió
las puertas de su Industria Cárnica en el año
2005, siendo ésta una instalación moderna
y práctica que cuenta con 7.000 m2 construidos,
junto a estas innovadoras y avanzadas instalaciones,
se mantienen los procesos naturales de crianza y la
selección de una ganadería propia. La
pureza genética de sus cerdos y los procesos
de trazabilidad hacen que se alabe su excelencia,
gracias al mimo y cuidado que se pone en su fabricación,
desde su nacimiento hasta su curación, puesta
en el mercado y llegada a la mesa. Así en esta
industria se elabora toda una gama de productos ibéricos
que ya cuentan con una gran aceptación en el
mercado, Ibéricos Bracamonte: jamón
ibérico, paleta ibérica, lomo ibérico,
chorizo y salchichón cular ibérico extra,
longaniza y salchichón herradura, morcón
y lomito.
Todos los productos dentro de la marca Ibéricos
Bracamonte se elaboran a base de una materia prima
de calidad extra, garantizada ya desde su origen con
una cuidada selección de la genética
y la alimentación de los animales y que cumplen
los parámetros exigidos por la marca de garantía
Ibéricos de Salamanca, recientemente creada.
CRAPE, que atiende con su producción tanto
a mayoristas y grandes superficies como a clientes
del mundo de la hostelería, carnicerías
y detail, trabaja ahora para introducir toda la gama
de Ibéricos Bracamonte en diversas líneas
de supermercados, no sólo el producto curado,
sino también el fresco (solomillo, secreto,
presa, carrilleras...).
También trabaja la cooperativa en la futura
elaboración de una línea de embutidos
loncheados (jamón, salchichón y chorizo)
y en el desarrollo de dos nuevas marcas, una de rango
superior y otra más económica y menos
selecta.
En definitiva, el secreto está en una selecta
crianza, en el buen hacer de los ganaderos y en todo
el proceso productivo. De esta manera, la tierra,
el hombre y la tecnología aúnan naturaleza,
artesanía e innovación.
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